Dominar el arte de medir el tiempo sin caer en clichés clásicos: ese es el reto que tomó SEVENFRIDAY y lo materializó —con audacia— en su colección Free‑D. El modelo Free‑D B FDB/01 no es un simple reloj: es una declaración de intención, un experimento de diseño, técnica y provocación estética.
Sevenfriday haciendo lo que sabe hacer: Relojes extraños pero estéticos
Lo primero que salta a la vista es su “cáscara”: una carcasa externa impresa en 3D, elaborada en poliamida (PA12 en este caso), material liviano, resistente y flexible, cortesía de la tecnología avanzada aplicada al oficio relojero. Esa envoltura no solo protege la “cápsula del tiempo” interna —hecha en acero inoxidable 316L con cristal de zafiro— sino que redefine el diálogo entre reloj clásico y objeto industrial‑artístico.

Un corazón suizo
En su interior late un calibre suizo automático Sellita SW300‑1, con reserva de marcha de aproximadamente 42 horas y frecuencia de 4 Hz: un corazón confiable, con la calidad esperable en un guardatiempo serio. Pero lo que convierte al Free‑D B en una pieza verdaderamente provocadora no es solo su motor, sino su manera de decir la hora: olvida las manecillas. Aquí el tiempo se revela mediante tres discos concéntricos abombados, que giran para marcar horas, minutos y segundos — un método inusual, que invita a leer el tiempo de forma distinta.

El peso y el precio del Sevenfriday Free-D B FDB/01
Su presencia en la muñeca es contundente: con medidas que rondan 52.8 × 55.4 mm, estamos ante un reloj de gran tamaño, pensado para quien no teme destacarse. Sin embargo, a pesar de su volumen, la ligereza del material 3D ayuda a que el porte no se sienta tan pesado como un reloj “de metal tradicional”.

Para el coleccionista mexicano que busca algo más que un accesorio: este Free‑D B ya aparece en distribuidores como TimeToShine a un precio cercano a 86 mil 800 pesos. Ese valor lo ubica en un segmento premium, lejos de un reloj común — pero justo en la intersección entre diseño, exclusividad y propuesta disruptiva.
En pocas palabras: el Free‑D B FDB/01 no es para quien busca discreción o tradición. Es para quien busca un sello personal, un reloj‑objeto que desafíe los cánones, que cuente una historia distinta cada vez que lo mires. Un domingo, o cualquier otro día, con este reloj en la muñeca, el tiempo se transforma.












