• Una de las reglas básicas al ejercer una estrategia de marketing es el hecho de que las compañías deben de aprender a leer su entorno y su contexto.

  • México es uno de los países que se caracteriza por estar lleno de contrastes, desde segmentos sociales, políticos y culturales. Hoy mas que nunca a raíz de diferentes discusiones las tensiones sociales cada vez son más visibles en redes sociales.

  • En una intención de crear una campaña publicitaria dedicada a un nuevo público, de incentivar la afluencia turística en Acapulco Materiamist, agencia de publicidad, realizó una campaña titulada “Mom i´m un Acapaulco”.

Una de las reglas básicas al ejercer una estrategia de marketing es el hecho de que las compañías deben de aprender a leer su entorno y su contexto, no solo el de la marca, sino el de los consumidores. En el acto de generar contenido se debe contemplar que va para todos los sectores de la población.

México es uno de los países que se caracteriza por estar lleno de contrastes, desde segmentos sociales, políticos y culturales. Hoy mas que nunca a raíz de diferentes discusiones las tensiones sociales cada vez son más visibles en redes sociales. Según la AMAi, en México el 55 por ciento de la población tiene ingresos bajos, el 38.5 por ciento  es de false media y el 6 por cierro es de clase alta. En el país más del 50 por ciento pertenece a los sectores más desfavorecidos, es por eso que gran parte de la estructura de los consumidores se modela al ritmo de estas conductas.

En este sentido las campañas publicitarias deben considerar este tipo de medidas, conectar con los consumidores es el principal objetivo y cuando no se hace, es cuando comienzan los errores. Tal y como ocurrió con la campaña de “Mom I´m in Acapulco”, de la compañía Materiamist.

Errores en la campaña

En una intención de crear una campaña publicitaria dedicada a un nuevo público, de incentivar la afluencia turística en Acapulco, Materiamist, agencia de publicidad, realizó una campaña titulada “Mom i´m un Acapaulco”.

Apenas fue lanzada y la campaña fue mal recibida en redes sociales, causó todo el efecto que no pretendía en un inicio, la de cautivar al publico millennial y centennial. Las principales críticas giraron en torno a que la campaña no intenta incentivar el turismo, sino que hace énfasis en un estilo de vida. De acuerdo a César Enríquez Morán, presidente del aGlobal Marketing Assocation (GMA), dijo en entrevista ante Expansión que “no promueve el estado. La campaña hace énfasis en un estilo de vida. No muestra Acapulco y eso lo vemos en las tomas cerradas. Hay un baño, una regadera, un yate, pero más vemos los paisajes del puerto”.

Otras de las críticas fue el hecho de que ademas la campaña no cumple con los protocolos de seguridad que el gobierno ha repetido durante la campaña de seguridad sanitaria.

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Consecuencias

Incluso la Secretaría de Turismo se deslindó de la campaña en sus cuentas oficiales. A través de un comunicado la institución informó que la iniciativa estuvo a cargo de un fideicomiso para la Promoción Turística de Acapulco. Por lo que la institución federal solo se encarga de compartir lo publicado.

El gobierno de Guerrero, también lamentó lo que hubiera podido generar la campaña publicitaria.

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