En un punto de venta ningún elemento es casual. Todos y cada uno de los componentes que se encuentran en él están previamente planeados y pensados con el objetivo de conducir la decisión de compra del shopper y, de este modo, generar una venta. No obstante, en una tienda hay algunas zonas que tienen más importancia que otras. Quizás una de la más relevantes que podemos encontrar es la que se conoce como línea de cajas, que es donde se efectúa la transacción y uno de los primeros filtros de la salida de productos. ¿Qué hay que considerar al trabajar con dicha zona?

La línea de cajas es, como ya decíamos, el espacio en el que se realizan las transacciones. Un modo adecuado de sacarle un gran provecho es a través de la colocación de productos por impulso, los cuales deben estar cerca del espacio de cobro para reducir el tiempo de consideración de compra al máximo y así se pueda encontrar una adecuada fuente de ingresos.

Otro de los aspectos que hay que considerar al armar una línea de cajas es que el cobro debe ser lo más rápido posible. Entre más tardado sea, mayor es la probabilidad de que el shopper abandone el carrito y busque alguna opción más veloz. Para conseguir esto se puede articular un lugar de caja rápida o incluso se pueden implementar nuevas tecnologías de pago que reduzcan la fricción en el cobro.

Sin duda alguna, la seguridad es un tema fundamental en una línea de cajas. Como hemos mencionado algunos párrafos atrás, esta zona es el primer filtro para la salida de los productos, por lo que hay que contar con una seguridad adecuada para evitar el robo de artículos que pueda poner en riesgo nuestra inversión. Ya sea que se cuente con personalidad de seguridad en el lugar o con cámaras de vigilancia, hay que prestar mucha atención a esto.

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