En Inglaterra, la marca Kellogg’s decidió aprovechar el alcance de un tuit para poder interactuar con la gente, y que ésta conociera los productos de la firma.

La idea consistió en que los ingleses obtuvieran una barra de Special K a cambio de un tuit. Para ello, cada tuit debía contender el hashtag #tweetshop y los usuarios podían reclamar sus premios en la tienda central de la compañía, ubicada en Londres.

La campaña tuvo dos resultados considerables, el primero es la generación de vastos tuits para reclamar las barras de cereal, y el segundo es la propagación de la nueva idea “tuits por productos” ideada por la firma Mischief PR.

Kellogg’s no ha sido la única empresa que se ha ocupado de la monetización de la participación en las redes. American Express inició una campaña similar en colaboración con Foursquare y la tienda departamental Harvey Nichols durante el London Fashion Week.

En este caso los clientes podían sincronizar sus tarjetas con Foursquare y si hacían check in en alguno de los departamentos de la tienda obtenían 40 dólares de crédito para gastarlos en el establecimiento.

Hay que destacar que estas estrategia no sólo son un buen truco promocional, también una demostración de la importancia que tienen las redes sociales, en este caso Twitter, para el mantenimiento y consolidación de una marca.

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