Ford Motor registró su primera pérdida desde 2009 en el último trimestre de 2016, luego de la cancelación de la planta que construiría en San Luis Potosí.

La compañía registró una pérdida neta de 800 millones de dólares en el periodo entre octubre y diciembre de 2016, muy atrás de los 1,900 millones de dólares en comparación con 2015.

La marcha atrás de la fábrica en México, que supondría una inversión de 1,600 millones de dólares, contribuyó a dicha pérdida con 200 millones de dólares.

De esta manera, sus ganancias descendieron 18%, para ubicarse en 2,130 millones de dólares.

Mark Fields, CEO de Ford, sostuvo 2 reuniones en esta semana con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, luego de una relación agridulce entre ambos.

Desde su campaña, Trump lanzó ataques a las compañías automotrices de su país, incluida Ford, por invertir en otros países como México. Ya como presidente electo, amenazó con abrir un “gran impuesto fronterizo” a las empresas que produjeran fuera de territorio estadounidense.

Aunque el mandatario norteamericano demanda la construcción de más fábricas de la compañía, Ford decidió disminuir su producción a corto plazo, debido a la baja en el crecimiento de la demanda que la industria automotriz registra actualmente.

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