Luego de disfrutar de unas vacaciones en compañía de su familia y el multimillonario Richard Branson, presidente y CEO de Virgin Group, el ex presidente de los Estados Unidos, Barack Obama se detuvo en un Starbucks en Nueva York.

Para sorpresa de muchos, el ex mandatario, de rostro rejuvenecido y bronceado, detuvo a su comitiva para darse un tiempo y pedir un café en la famosa quinta avenida.

Gran júbilo generó su visita en los presentes que lo vitorearon, como añorando su mandato, y seguramente la emoción también embargó a Howard Schultz, presidente ejecutivo y a Kevin Johnson, CEO de Starbucks que generaron, sin quererlo, Product Placement en varios medios y en redes sociales con publicidad no pagada.

Barack Obama se convirtió por un momento en el mejor influencer que cualquier marca quisiera tener.

De las más de 13 mil cafeterías que tiene Starbucks en los Estados Unidos, esta sucursal tuvo sus minutos de gloria luego de esta visita inesperada.

De acuerdo con Millward Brown, el valor de Starbucks en 2016 fue de 43,565 MDD con 13,172 retailers en Estados Unidos y 11,913 en el mundo.

El índice americano de satisfacción al cliente colocó en 2016 a la cafetería con un 75% de satisfacción, cifra que ha disminuido en los últimos años. Starbucks alcanzó su máximo histórico en 2011 y 2013 con 80% de satisfacción.

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL