Con la llegada del internet, se ha evolucionado del retail al e-retail. Esto implica que el modo en el que los consumidores realizan acciones de compra ha cambiado. Si bien esta transformación abrió una gran serie de oportunidades para los retailers, también les trajo distintos retos. En las siguientes líneas te explicamos algunas de las ventajas con las que cuenta cada una.

Primero lo primero: ¿Qué son el retail y el e-retail?

Quizá para algunos lectores esto es más que obvio; sin embargo, siempre será mejor aclararlo. Con retail nos referimos al sector encargado de comercializar productos al menudeo. El ejemplo más claro es un supermercado.

El e-retail es la comercialización de productos al menudeo que se hace no de modo directo, sino por internet. Ya sea por medio de un sitio web o una aplicación, una empresa coloca el catálogo de sus insumos. Además de esto, pone al alcance del público los medios necesarios para realizar la compra por internet.

El cliente en el retail y el e-retail

En el retail convencional, el cliente tiene que ir al punto de venta para ver los productos con los que cuenta el local. El proceso de compra también se realiza in situ. Ambos procesos resultan cansados para el consumidor, especialmente por los tiempos invertidos para pagar. Sin embargo, existe un contacto directo entre el comprado y el retailer.

En el caso de e-retail, los tiempos de espera al momento de pagar son prácticamente desaparecen. El consumidor tiene todo el catálogo de los productos por medio del sitio web o de la aplicación. Esto mejora considerablemente la experiencia de compra. Pero el trato con el cliente se ve diluido. Esto último se puede solucionar si se le presta la atención que requiere en todo momento. Puede realizarse por medio de redes sociales.

El retailer en el retail y en el e-retail

En el e-retail es posible conocer con mayor detenimiento al consumidor, sus preferencias y patrones de consumo, entre otras cosas. Esto es de gran utilidad al momento de implementar promociones y descuentos, además de otros incentivos de compra. También, por medio de remarketing,  es posible mostrarle anuncios personalizados. Para el retail convencional esto es más complicado, incluso más costoso.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), las compras electrónicas aún no son recurrentes entre los mexicano. Sin embargo; se percibe un aumento. Por ejemplo, del 2015 al 2016, se pasó del 12.8% al 14.7%. Si esta tendencia continúa en los siguientes años, sería vital que muchas empresas de retail comiencen a integrarse al comercio electrónico.

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