Es muy común que alguien pregunte, ante la respuesta de un diseñador, ¿diseñador de qué? Y claro, la respuesta va desde los típicos títulos académicos hasta los nombres rimbombantes: desde diseñador industrial hasta ingeniería de imagen pública.

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No cuestiono ni los títulos, ni los nombres rimbombantes. Mi reflexión de toda la semana ha sido el trabajo en equipo, y desde luego, integrado por personas con formación en diferentes disciplinas. Desde diseñadores gráficos, ilustradores, arquitectos, industriales, ingenieros, comunicólogos, periodistas, escenógrafos, maquillistas…. en fin, podría nombrar casi cualquier profesión relacionada con este mundo maravilloso del diseño, la publicidad y el BTL.

El diseño hoy por hoy es tan multidisciplinario, que existen muchas variantes y especialidades, desde el diseño corporativo, pasando por empaque, stands y terminando en diseño de íconos o interfaz gráficas para aplicaciones móviles. Sólo por nombrar algunos. Lo que me impresiona es que en este mundo del diseño, de pronto parecemos no creer en la especialización o en el trabajo en equipo; lo que quiero decir es que de pronto debiéramos ser mucho más abiertos a recibir ideas para poder trabajar en equipos multidisciplinarios que lograrán construir un concepto con diferentes ángulos, capacidades y desde luego comunicaciones.

Toda la semana busqué un gran ejemplo para ilustrar este punto. Creo que en este mundo tan acelerado, donde las ideas crecen vertiginosamente, es imposible ser amo y dueño de una idea. El mundo de las ideas se nutre de la diversidad de personas que las hacen posibles. El trabajo en equipo es esencial para que un proyecto se haga realidad.

La parte intangible pudo haber sido generada por una sola persona pero, a través del trabajo en equipo, la implementación y finalmente la ejecución, surge un gran todo que da forma a una idea que, muy probablemente, estará mucho más allá de la idea inicial. El trabajo en equipo me parece tan importante y tan rico, que creo que es casi imposible definir quién se llevará el crédito final.

En realidad no pretendo dar una cátedra del trabajo en conjunto. Mi punto es solamente la gran riqueza que aporta el trabajo dentro un equipo multidisciplinario. Desde mi visión, uno de los errores más grandes que se cometen hoy, es justo la poca integración de equipos. ¿Por qué siempre los ingenieros, quieren trabajar con ingenieros? Como ejemplo, nada más; porque en realidad sucede lo mismo con todos los gremios.

Me impresiona el doble discurso: por una lado la especialización al buscar talentos tremendamente especializados y por otro lado, clientes que creen que la misma persona puede hacer todo. Se los dejo sólo cómo reflexión. Hasta la próxima.

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