Ciudad de México.- De acuerdo a la definición dada por la CEMEFI (Centro mexicano para la filantropía, A.C.) la responsabilidad social empresarial es el compromiso consciente y congruente de cumplir integralmente con la finalidad de la empresa, tanto en lo interno como en lo externo, considerando expectativas económicas, sociales y ambientales de todos sus participantes, demostrando respeto por la gente, los valores éticos, la comunidad y el medio ambiente, contribuyendo así a la construcción del bien común.

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Una forma de crear valor para tu marca es que la perciban como una  empresa “buena”, es decir, que se comporte bien en lo económico, legal, ambiental y social con sus stakeholders o grupos de interés, esto es, desde sus empleados e inversionistas hasta sus clientes y la comunidad donde se desarrolla. Más aún si dicha compañía apoya a causas filantrópicas y por supuesto, se encarga de hacerlo saber a quienes deben conocer esta información.

Un ejemplo de ello lo representa la empresa Grupo Ferrero, la cual recientemente presentó su cuarto informe de responsabilidad social corporativa en México y lleva el título de “compartir valores para crear valores”.

De acuerdo a datos publicados en el diario crónica de Hoy y la revista Líderes mexicanos, dicha compañía ha invertido cerca de 200 millones de dólares a raíz de la construcción de la planta en México en el 2012 en el municipio de San José Iturbide, Guanajuato. La embajadora emblemática de Ferrero, Rosario Green, destacó que la construcción de la planta generó 500 empleos fijos y 250 empleos temporales.  Es la planta número 20 en el mundo y la primera en el país.

Respecto a lo ambiental, algunas de las metas que la compañía pretende alcanzar es que al menos 25% del total de la energía consumida por sus plantas europeas, procedan de una fuente renovable, además buscarán de reducir el 40% de sus emisiones de dióxido de carbono y el 30% de las emisiones de gas invernadero producida por las actividades de transporte y almacenaje.

Entre las acciones de tipo ético y filantrópico que la compañía chocolatera ha implementado, resalta que la Fundación Ferrero, está al cuidado de los trabajadores jubilados bajo el enfoque sanitario y social, y promueve varias actividades culturales y artísticas.

Las empresas sociales Ferrero, que existen en India, Sudáfrica y Camerún, cuyo objetivo es, por un lado, crear puestos de trabajo en las áreas menos favorecidas del planeta, y, por el otro, realizar iniciativas para la educación y la salud de los niños.

El programa educativo “Kinder+Sport”, orientado a facilitar y animar a la actividad física de niños y adolescentes, con el fin de prevenir y combatir el sedentarismo, factor importante de la obesidad. En nuestro país Ferrero cuenta con 20 puntos de distribución y un total de 1,450 colaboradores, entre directos e indirectos.

Éste es tan sólo un ejemplo de lo importante que resulta para una empresa el que lo perciban como socialmente responsable y que por lo tanto se pueda ver reflejado en una marca fuerte con preferencia de parte de sus consumidores y públicos interesados.

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