Por: Arturo González Salas
Twitter: @Artglez

El proceso complicado no es el de plasmar la filosofí­a de la empresa, sus valores y objetivos, la dificultad esta en los “cómo”, en la acción. Al hablar de dirección creemos que es hablar de puestos directivos solamente, pero dirección es tan sencillo como timonear y a la vez tan complejo como conducir con neblina.

Realizando la maestrí­a en Habilidades Directivas me he dado cuenta de la importancia de las habilidades de las personas que coordinan proyectos, y que a su cargo tiene la encomienda de dirigir empresas o departamentos de las mismas.

Desde el pensamiento crí­tico como actividad cotidiana para la formulación de axiomas (postulados), de la interpretación a la compresión de que el pensamiento es un proceso dinámico realizado por el cuerpo entero y del cual dependen las decisiones que tomamos, al realizar proyectos de BTL o ALT es importante saber:
1.- Podemos cambiar de opinión sin que se pierda autoridad, siempre y cuando el cambio este sustentado por nuevos objetivos y estos sean comunicados.

2.-Es necesario desechar las ideas que impiden avanzar, lí­deres que se obsesionan por lo que no es realizable tienden a fracasar.

3.- Los prejuicios no son propios de niveles directivos, sin embargo, la formulación de juicios sí­.

4.- La intuición no esta separada del pensamiento racional, su mezcla resulta benéfica.

5.- El director debe crear confianza para que se pueda proponer el plan b, c, d y n.

6.- Delegar es la clave para poder ocuparse de lo importante.

7- Dirigir requiere de información, los lí­deres deben procesarla y bajarla a los niveles que el equipo puede entender y por lo tanto desarrollar.

8.- Supervisar es una labor que debe hacerse con fines claros para que no se convierta en un grillete que restrinja las actividades habituales.

9.- Fomentar la creatividad empresarial, muy distinta a las ocurrencias y muy cercana a las iniciativas con visible rentabilidad.

10.- Administrar el tiempo y los recursos es crucial, más a sabiendas que los proyectos de marketing en nuestro paí­s se piden a la de ya.

Dirigir, privilegio que se paga con la formación disciplinada de la actividad diaria, es común decir que para saber mandar, hay que saber hacer las cosas, precisamente para saber dirigir hay que auto-dirigirnos.

Todos los dí­as nos dirigimos hacia algún lugar, caminamos esperando lograr un objetivo, nos alienta llegar, lo que me gustarí­a escuchar es si saben el lugar, si saben el objetivo, si continuará el aliento hasta el final y si están dispuestos a agregar a su trayecto las razones suficientes para divertirnos al trabajar intensamente.

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