La Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, junto con sus leyes secundarias, marcó un parteaguas en la relación que día a día se teje entre los empresarios y los políticos, sobre todo en el ámbito de la telefonía.

Uno de los puntos centrales de este orden jurídico fue precisamente regular a “cualquier” operador dominante en este rubro, por ejemplo, a Grupo Inbursa y Grupo Carso, empresas de Carlos Slim vinculadas a las operadoras de telefonía móvil y fija, América Móvil y Telmex.

Tan sólo en 2014, América Móvil generó ingresos de 50.12 millones de euros, cifra que la colocó a nivel global como el octavo operador después de Vodafone (54,09 mde) en Reino Unido y de Telefónica (50,38 mde) en España, de acuerdo con IDATE y ETNO.

Si bien la llamada Ley Telecom generó mucha polémica por sus alcances y límites. Dentro de los cambios más significativos, y que podrían considerarse un logro en las telecomunicaciones, está la entrada de otros operadores de telefonía móvil al mercado mexicano.

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