A justo veinte años del estreno del filme más representativo de la década de los años noventa (14 de octubre de 1994), vale la pena hacer un pausa y meditar sobre todo ese bagaje genial que hizo que Pulp Fiction hiciera historia no sólo en la forma de hacer cine, sino además en taquillas. Pero además, sobre las lecciones que nos deja y que bien podemos aplicar a nuestras estrategias de mercadotecnia BTL.

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El largometraje de Quentin Tarantino se quedó en nuestra mente y en el de futuras generaciones no sólo por su historia, sino por varios aciertos. Finalmente, Pulp Fiction es una marca muy exitosa que pasó de tener clientes a “fans” y esto no fue de chiripa, sino el resultado de la correcta cohesión de sus ingredientes.

Aquí 4 de ellos, que bien podemos aplicar a nuestra estrategia BTL:

Su música. Sabemos que el sentido de la vista no lo es todo y la música es una gran herramienta para generar estados de ánimo. ¿Tu marca tiene un soundtrack que la identifique? Aún cuando hoy en día se ha perdido el uso de jingles y melodías en la publicidad, el sentido del oído juega un papel muy importante en nuestros sentimientos y decisiones. Recuerda cuando cierta canción te transporta a una época o a algún momento que quieres recordar para siempre.

Su estructura. La película hizo famosa la estructura no lineal en el cine. Estábamos acostumbrados a ver una historia que iniciaba por el principio para concluir con el final, y aunque no fue la primera cinta en utilizar una estructura no lineal, si la más representativa.

En el ámbito BTL puede ocurrir lo mismo con la comunicación, podemos iniciar con mensajes previos que nos enganchen y después concluir con una respuesta o desenlace. Recuerdo cuando Armani lleno las calles con letreros que sólo incluían una pregunta ¿Quién es Gio? Para días después revelar el misterio y lanzar al mercado la fragancia del mismo nombre.

Su misterio. Esto sonará descabellado, pero siempre es bueno no revelar todo, mantener ese misterio que hace que nuestro target se interese más y quiera hurgar más allá para descubrir toda la información (quizá en nuestro website). En la película hay muchos ejemplos, pero quizá el más claro sea el contenido del maletín que abre Vincent Vega (John Travolta).

Es reluciente y podría ser dinero, oro o algún material valioso, pero nunca sabemos de qué se trata, sólo Travolta lo sabe. Este recurso, que por cierto empleó en diversas ocasiones Alfred Hitchcock, se llama “McGuffin” y tiene el propósito de motivar una historia o un mensaje, aunque no tenga sentido en la trama de la misma.

Su aporte. ¿Tu marca aporta algo a la sociedad? ¿A la cultura popular? ¿a la comunicación en redes sociales acaso? Me refiero a ese elemento que la caracteriza y no lo tiene ninguna otra marca, servicio o película.

Pulp Fiction contribuye con varias cosas, pero una de las más claras es el baile que estelarizan John Travolta y Uma Thurman en el viejo restaurante temático del Rock and Roll. Tan característico y con movimientos tan originales, que es fuente de inspiración para muchas parodias, e incluso imitado por miles de personas en las pistas de bailes en las bodas. Transcendió en muchos países y a lo largo de los años, justo lo que pretendemos hacer con nuestra comunicación.

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