Uno de los deseos de la sociedad moderna es que las empresas se involucren en todos aquellos temas que les interesan. En cierto modo, la cultura del desarrollo social es consecuencia de las ideas o corrientes que las mismas personas dictan.

La industria en general no es la excepción debido a que se ha visto influenciada por las tendencias de compra. Actualmente, el consumidor se encuentra en la figura de la generación conocida como Millennial (personas nacidas entre 1982 y 2000), misma que transmite sus intereses y gustos a las marcas, como acciones verdes, alimentos saludables, responsabilidad social, esfuerzos sustentables entre otros.

De acuerdo con Nielsen, la generación del milenio es la que determinará las tendencias del mercado mundial en los próximos años; se estima que para 2018 representarán la mitad del consumo global y para 2025 el 75% de éste.

grafica agosto 2015

Pero, ¿cuáles son los rasgos que definen a los millennials para señalarlos como el futuro del consumo? Son nativos digitales (afinidad con la tecnología), su vida es “móvil” (cuentan con teléfonos inteligentes), usan redes sociales para información de compra (la mayoría de los usuarios pertenecen a una) y muy importante, son críticos y exigentes (por toda la información que encuentran en internet suelen comparar precios). De aquí que su relación con la tecnología esté cambiando el campo del retail, según el grupo de banca de inversión Goldman Sachs.

Por estas razones, las empresas han tomado un papel participativo como respuesta a una visión integradora de iniciativas acorde con los intereses de la generación del milenio, y que además tienen impacto global.

Para dar un acercamiento más claro a este tema, en el “Informe Sustentabilidad 2014” de la marca Coca-Cola, se indica que la responsabilidad social en nuestro país implica ser verdaderos agentes de cambio y contribuir a mejorar el bienestar de las familias e inspirar a otros a hacerlo también.

Esta plataforma la constituyen tres pilares: Bienestar Personal, Bienestar Social y Bienestar Ambiental. Esto se traduce como “inspiraciones recíprocas” y “acciones de valor compartido” de desarrollo entre sociedad e industria. Los millennials quieren combatir el cambio climático y las empresas actúan con reducción de emisiones; los millennials dicen “ahorro de agua” y las empresas responden con devolución de este vital líquido a la naturaleza.

También desean cuidar su salud y la industria ofrece productos sin azúcar o bajos en calorías. Otros compromisos de las empresas son el ahorro de combustible, las plantas de reciclaje, la generación de empleos, los programas de reforestación o acciones en favor de la actividad física, por citar algunos ejemplos.

La consultora Deloitte llevó a cabo el estudio “Millennials Survey” en 28 países durante 2015, en donde preguntó a 7,697 personas de esta generación sobre los factores que más influían a la hora de tomar decisiones en el trabajo. El 64% respondió que lo más importante son los valores. Lo que demuestra que continúan preocupados por cuestiones morales, las cuales podrían transportar a su vida cotidiana.

Las ideas transformadoras de los millennials influyen tanto en la sociedad como en la industria. Nos encontramos ante un nuevo modelo de consumo,  es decir, el que está definido a partir de ciertas tendencias que permean las decisiones de las marcas para adaptarse a las demandas de un público cada vez más consciente e informado.

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