El pasado fin de semana puso los ojos de todo el mundo en El Paso, Texas, y en Dayton, Ohio, por una serie de tiroteos relacionados con los que se cree que pueden ser crímenes de odio. Además de los propios asesinos, se comenzó a buscar en todos lados los detonadores de dicha violencia, muchos apuntaron hacia las libertades que existen en algunas entidades de Estados Unidos para poseer armas sime automáticas; otros, como Donald Trump, presidente de dicha nación, apuntó su dedo contra los videojuegos, señalándolos como elementos que incitan a actos violentos. Dicha industria no estuvo de acuerdo con dicha opinión, por lo que varios creadores y directores se expresaron en contra de dicho pronunciamiento, según detalla Cine Premiere.

El 5 de agosto, después del fin de semana en el que acontecieron los tiroteos, Donald Trump salió para hablar públicamente sobre el tema, donde, de acuerdo con medios como Telemundo, el mandatario explicó que los videojuegos (definidos por él como horripilantes y espeluznantes) glorificaban la violencia, lo cual, de cierto modo, tendría un impacto en la juventud, por lo que explica que esto debería de reducirse o detenerse.

En una publicación realizada por la revista Times, Cory Barlog, director de God of War, cuestionó los comentarios realizados por Donald Trump: el directivo lanzó una pregunta en la cual pregunta si realmente los juegos son los causantes de la violencia o las verdaderas responsables son las armas de fuego de alto calibre que se venden en el mercado norteamericano.

El CEO de Take-Two Intereactive, Strauss Zelnick, explicó que es irresponsable e irrespetuoso para las víctimas de los tiroteos mencionar que los videojuegos son los causantes de la violencia que se experimenta en el país, puesto a que cuentan con consumidores en todo el mundo, pero que el problema de la violencia donde se utilizan armas de fuego está focalizado en Estados Unidos.

De acuerdo con Telemundo, se han realizado distintos estudios en los cuales se revisa el impacto de dichos materiales en las personas y se ha considerado que no hay una correlación clara. Sin embargo, a pesar de esa información en ocasiones anteriores lo políticos se han lanzado a culpar a esa industria de entretenimiento por la violencia, como fue el caso de Hilary Clinton cuando fue senadora y que propuso que los juegos de video fueran regulados igual que el alcohol o el cigarro.

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