Un hombre que podríamos recordar este día —por la llegada del Super Bowl 51— es Vince Lombardi. Si eres fan de la NFL, sabrás muy bien que fue el entrenador de los Green Bay Packers.

En el tiempo que dirigió a los Empacadores; durante nueve temporadas, logró 5 campeonatos nacionales, 6 divisionales, y 2 Super Bowls, los dos primeros en la historia. Por eso, es considerado uno de los mejores entrenadores de fútbol americano de la historia. Y principalmente, se lo atribuyo a la mentalidad de ganador que poseía.

Pero, ¿Por qué hay personas que siguen fervorosamente a un individuo hasta el fin del mundo? Recientemente encontré el discurso que Lombardi daba a los nuevos reclutas del equipo; este es sólo un fragmento, que dice: “Mi nombre es Vince Lombardi, le doy la bienvenida a los Green Bay Packers. Los Green Packers caso sin precedente, han ganado tres títulos mundiales consecutivos. Los Green Bay Packers ganaron cinco campeonatos mundiales en los últimos diez años. A usted lo hemos elegido, lo hemos invitado aquí, porque pensamos que tiene el talento necesario y la habilidad para hacer el trabajo. Si tiene la dedicación y tiene también el orgullo necesario para formar parte de éste equipo construido en el orgullo, será uno de los nuestros. El equipo también se basa en la confianza, demuéstrenos que tiene la ambición y el sentido competitivo de que sucedan las cosas y créame que será un Packer”.

El trabajo en equipo

No sólo en su discurso de bienvenida, también en distintos momentos fuera de los campos de entrenamiento se refería a el trabajo en equipo como una clave del éxito de su labor. Con esa filosofía bajo el brazo, trascendió Lombardi.

Además, investigadores aseguran que la principal señal de un líder es la influencia. Debido a que si se da apoyo a las personas que se desea influir, no se podrá dirigir a nadie.

Después de su muerte en 1970, sorpresivamente, sigue influyendo en millones de personas de todo el mundo. La liga NFL le rindió tributo nombrando al trofeo del Super Bowl con su nombre: “Trofeo Vince Lombardi”.

El éxito del equipo de Lombardi no se basaba sólo en el trabajo individual. Lo hacían porque cada miembro se encontraba verdaderamente comprometido con el equipo.

Asimismo, Vince en su discurso inicial decía al jugador novato: “El éxito del individuo, sin embargo está siempre sujeto a la satisfacción que reside en formar parte del éxito del grupo”.

Ahora que sabes por qué una persona puede seguir a un líder más allá de los límites, debido a la influencia que este causa en el individuo, comprométete con tu equipo. Aliéntalo, anímalo, apóyalo. Responsabilizate con el éxito de tu equipo. Recuerda: en el fútbol americano no existen campeones individuales, y de cierta manera, este juego es parecido a la vida. Así que enseña que valores como la perseverancia, enfoque, trabajo en equipo y responsabilidad son el boleto para lograr las metas más significativas para tu organización, el equipo y tu propia vida.

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