La obesidad es uno de los problemas de salud que enfrentan los gobiernos del mundo. Malos hábitos alimenticios y el consumo de productos altos de azúcar o grasa son causantes de esta enfermedad en la sociedad.

En México, el sobrepeso ha acompañado al consumidor desde hace décadas. Datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), muestran que México se encuentra en la segunda posición de países más obesos del mundo, mientras que Estados Unidos se coloca en el primer lugar. 

La sociedad estadounidense también tiene un serio problema con la obesidad de sus ciudadanos. Un reporte publicado por Center for Disease Control and Prevention, señala que el 40 por ciento de las mujeres estadounidenses son obesas y los jóvenes están también en camino de serlo, con un 17 por ciento. Mientras que los adultos registran el 38 por ciento de la obesidad en Estados Unidos. 

En el caso de México, se estima que uno de cada cuatro mexicanos es obeso. Además de que esta enfermedad merma el crecimiento del PIB anual, pues el sobrepeso y la obesidad cuestan 5.3 por ciento del PIB a México, ocasionando pérdidas económicas por los costos médicos asociados a enfermedades y pérdidas en productividad y competitividad. 

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha descartado incrementar impuestos para combatir el sobrepeso y la obesidad, luego de que José Ángles Gurría, secretario general de la OCDE, sugiriera aumentar impuestos tras reportar que este problema cuesta 5.3 por ciento del PIB a México.

Pero con la finalidad de prevenir la obesidad señaló que el Gobierno llevará a cabo una campaña nutricional para “consumir alimentos nutritivos que no dañen, que no haya excesos de grasas, de azúcar y otras sustancias que afecten”.

Datos de la OCDE, indican que el sobrepeso y la obesidad están presenten en el 75.2 por ciento de la población en México.

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