Brasil.- Una de las justas deportivas más importantes del orbe es la Copa Mundial, que cada cuatro años atrae la atención de los aficionados e incluso de los que no lo son al deporte de las patadas.

Para dimensionar el alcance de dicho evento, cabe recordar que 3.18 millones de personas acudieron a los 64 partidos de Sudáfrica 2010, según datos del portal de la FIFA. Asimismo, tras la justa trascendió que la derrama económica alcanzó los 520 millones de dólares, según datos del ministerio de turismo local.

En ese contexto, uno de los elementos que ha cobrado gran relevancia dentro de la competición y que se ha vuelto objeto de grandes acciones de mercadotecnia es la pelota con la cual se disputa el certamen. Por ejemplo, durante 2010 el polémico Jabulani de la marca Adidas logró la venta de 15 millones de unidades tras la justa deportiva.

Es tal la relevancia del esférico, que a dos años de la próxima edición de la Copa Mundial de Brasil 2014, Adidas lanzó un concurso a través del cual los fanáticos cariocas votaron para elegir el nombre de la pelota que hará vibrar a los aficionados al futbol.

La propia firma, que desde 1970 funge como proveedor oficia del Balón Oficial de la Copa del Mundo, eligió con base en elementos culturales de Brasil tres posibles nombres que fueron: “Brazuca, Bossa Nova y Carnavalesca”, mismos que después y por primera vez en la historia de la justa sometió a consideración de los aficionados.

La acción BTL activó a más de un millón de personas a través de la votación, tras la cual trascendió que el 70 por ciento de los involucrados eligió Brazuca -término informal usado por los cariocas para describir el orgullo nacional por el estilo de vida brasileño- como el nuevo nombre de la de gajos.

Por Armando Bonilla

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