De acuerdo con el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), en los últimos dos años se han registrado 100 homicidios por cada 100 mil habitantes, mientras que a nivel mundial la tasa de homicidios es de seis personas, situación que convierte a Guerrero en el estado en el más violento del país.

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Este clima de violencia ha afectado a todos los sectores de la población incluyendo a los grandes y pequeños retailers, pues datos del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de la entidad, en los últimos 24 meses han cerrado operaciones alrededor de mil 100 empresas, desde las grandes como Coca-Cola hasta pequeños como las tienditas locales.

“Desde hace dos años absolutamente ninguna franquicia ni alguna nueva tienda departamental ni nada que refleje un crecimiento, ha llegado. Al contrario hemos tenido una migración de 500 empresas que han tomado sus inversiones para llevárselas a estados como Puebla o Morelos”, alertó Jaime Nava, líder de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Chilpancingo.

Indicó que los retailers que siguen funcionando han visto mermadas sus ganancias, pues sus ventas han caído hasta en un 60 por ciento en el primer trimestre del año, situación que provocó el despido de casi el 30 por ciento de la plantilla laboral de las empresas.

Entre los retailers que han dejado de operar en la entidad se encuentra Coca-Cola, Volkswagen, Seat, Yoli de Acapulco (distribuidora de Femsa) y algunas empresas mineras, además de pequeños retailers (vulcanizadoras, farmacias, tienditas de la esquina) que ha tenido que bajar sus cortinas pues la gran mayoría de ellos estaban siendo extorsionados por el crimen organizado.

Con información de 24-Horas

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