Dentro de las diversas acciones de mercadotecnia directa que una empresa puede implementar para sus consumidores, los programas de lealtad continúan como una de las más ejecutadas, mismas que siguen vigentes en el gusto del público.

A través de una serie de recompensas, un retailer u otro tipo de marca busca incentivar el consumo de sus clientes, al tiempo que trata de mantener su preferencia a largo plazo.

Cifras de la agencia de investigación Nielsen señalan que solo en América Latina un 72 por ciento de los consumidores asegura que prefiere comprar en retailers que cuentan con programas de fidelidad, estrategias en donde las bonificaciones suelen ser una de las recompensas más recurrentes.

¿Qué le da a una marca un programa de lealtad?

Cuando una compñaía busca agradecer la preferencia de sus clientes, un programa de lealtad es una buena manera de no solo mostrarse agradecidos, sino también se trata de una forma estratégica de conseguir que ese consumidor mantenga determinado gasto y cierto número de compras.

Y aunque el incremento en el gasto de un mismo cliente es algo benéfico para las marcas, ya que impacta directamente en sus ventas y ganancias, no son los únicos beneficios que recibe una empresa.

Además de un incremento en el nivel de consumo por parte de sus clientes suscritos a programas de fidelidad, hay otras recompensas que obtiene.

  • Recolección de datos: al suscribirse a un programa de esta naturaleza, los datos que la marca solicita para que una persona goce de los beneficios de ser parte de determinado programa le permiten conocer más a sus clientes y así poder definir qué recompensas debe ofrecerle y de qué forma mantenerse en comunicación con ese shopper. Así, el retailer o fabricante podrá diseñar y ejecutar campañas mejor segmentadas y con mensajes mucho más dirigidos.
  • Ofrecen una mejor experiencia al cliente: si bien aspectos como bridnar un excelente servicio en punto de venta o mediante un asistente virtual, contar con estos programas hace que los clientes tengan la sensación de que su dinero ha sido bien invertido y que su preferencia es reconocida, lo cual hará más valiosa la experiencia.
  • Convierte a los clientes a embajadores de marca: si los beneficios otorgados son relevantes y atractivos para el consumidor, si realmente se valida cada uno de ellos, si existe una claridad en términos y condiciones, y claro, si impactan de forma positiva en las compras del cliente, se convertirá en un efectivo embajador de marca, sin necesidad de solicitarlo expresamente, por lo que sus recomendaciones y buenos comentarios serán constantes frente a otras personas, lo cual podría derivar en más clientes potenciales interesados en conocer más sobre esa marca y su programa, lo que asu vez favorece la buena imagen y reputación de la firma.


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