Para continuar revisando el 2014, vale la pena buscar en nosotros mismos de que estamos hechos y en lo que nos hemos convertido. Y esto no es una frase trillada de Luke Skywalker o Star Wars; es en realidad, buscar que nos ha dejado el día a día en nuestro camino y como lo hemos dejado.

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El correr en todo momento nos hace solucionar problemas inmediatos, pero no siempre nos construye una buena imagen o simplemente lo que queremos ser y hacia donde queremos llegar. Por lo cual vale la pena detenerse nuevamente, y reflexionar hacia donde están apuntando nuestra vida, ideas e ideales.

Es común ver, que ahora las empresas de comunicación se perfilen mas como una empresa dedicada a las finanzas que un recinto de creatividad y buenas ideas. La constante búsqueda por “llegar al numero” nos hace orientar los esfuerzos a un rápido servicio a bajo costo, mitigando en ocasiones, la esencia de la Agencia por el afán de no perder el negocio.

Y en muchas ocasiones, este caudal de trabajo nos lleva a lugares que no habíamos pensado llegar. Dejamos que los retos se vuelvan solamente objetivos numéricos y de información. Haciendo a un lado los motivos por los cuales estudiamos y soñábamos con llegar a hacer y ser.

Y de la misma manera, nuestro trabajo se vuelve frio, esperando que nuestros consumidores se vuelvan solo entes transaccionales, dejando la oportunidad de que no disfruten los productos para los que trabajamos y solo sea el objetivo estar en el carrito por valores fríos y sin convicción. Será que por eso y muy en el fondo, hay muy poca ¿lealtad de marca? Y la pregunta que gente de la talla de Augusto Elías, Jefe, Amigo y Maestro, nos exigía llegar primero al corazón y luego a la mente. Para mi eso perdura más que cualquier oferta.

¿Será que entonces que la relación Cliente-Agencia solo es un motivo comercial y no de sociedad? Por que si esto es así, entonces es normal sentirnos mal al saber que nuestro cliente solo nos pasa pedidos para desarrollar proyectos, sin poder comentar, discutir y argumentar nuestra postura como expertos. Y perdemos toda imagen ante ellos.

Entiendo que esto no es solo como lo menciono, hay varias aristas que influyen que ahora el mundo de la comunicación a cambiado. Algunas personas dirán “son tiempos modernos”, en mi opinión, los tiempos en esencia no cambian, por ejemplo: los caballeros no desaparecen, solo se transforman. Pero la educación en todo momento es la clave para permanecer en el tiempo, reitero, las formas cambian, el fondo se queda.

Por lo tanto vale la pena verificar donde anda nuestro lado humano, y como lo aplicamos en nuestro trabajo. He escuchado en varias ocasiones, que el consumidor es un numero, un nivel socio económico, en el cual los nombres de las personas desaparecen, sus verdaderos sueños y por lo que viven pasan a segundo termino, y algunos de nosotros deduciendo de manera lejana su historia y tomando decisiones que en mucho de los casos no son las mejores y mas certeras. Por lo tanto ¿tomamos decisiones por números o por personas?

En cuanto a nuestro trabajo, y con las personas que vivimos; ¿verdaderamente somos lideres o dictadores? ¿Que hacemos con nuestro equipo que cuando lleguemos de una jornada dura, nos haga sentir que estamos en casa?. En lo personal, me gustaría mucho que en mi vejez, alguna persona se pare a saludarme, argumentando que contribuí de manera positiva con algo en su historia, profesional y personalmente. La pregunta que te dirá en donde estas parado es: ¿conoces los nombres de tu equipo o solo ves números a través de ellos?

Tu como parte del equipo, ¿construyes, convences y das soporte en la misma dirección?, ¿cuidas a tus pares y ayudas a que brillen? Recuerda que un equipo exitoso será el que nadie tiene protagonismo y cada uno de estos es indispensable para ser únicos.

En conclusión, conceptos tan sencillos como estos, nos puede dar una clara visión de donde estamos parados, en donde soñamos estar y lo que queremos hacer. Si somos parte de este mundo vertiginoso y cooperamos para que sea así. O ayudamos a detenerlo y reorientamos juntos lo que visualizamos como personas pensando que el mundo puede ser mejor.

Al final de todo, es parte de la construcción de nuestra imagen, ¿y tu? ¿cómo preparas tu imagen para el 2015?

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