Todos indudablemente buscamos buenas cosas para nuestra vida, acciones y conocimiento que nos impulsen a ser mejores, fomentando los pequeños y muy gratos momentos a los que les llamamos entusiastamente, éxito.
No solo en el ámbito profesional, también en el plano personal; en este último tal vez con mayor presión y con una gran necesidad de trascender en el tiempo, buscando crecer y ser mejores personas. Luchando para que nuestras acciones, nos dejen en un espacio mayor, y construyendo un mundo mejor, dejando una huella imborrable en el corazón de los demás.
¿Pero cómo lograrlo? ¿Cómo lograr acercarme un modelo mejorado en forma individual y en todos los aspectos? Cuando el mundo, y la vida que llevamos tan vertiginosa no nos da tiempo para hacer una pausa, re-evaluarnos y corregir el camino, o peor aún, cuando de muchas formas hemos agotado la visión y no encontramos la beta para poder detonar cambios substanciales en nuestro camino.
Me parece que es ahí, en este espacio de tiempo en donde debemos considerar la ayuda y el enfoque de los demás o en especial de alguien más.
Es decir, la crítica sana de una persona de toda la confianza y con toda la sabiduría, que sus comentarios enfocados en mejorar, nos haga pensar en lo que hacemos, y por otro lado nos de la pauta para desarrollarnos perfeccionando lo que ya hacemos bien o no tan bien.
Esa persona de gran empatía es la de ¡un mentor! Y quien es esa persona, y ¿dónde encontrarla?
Románticamente, podemos buscar a ese “ángel” en muchos espacios y lugares, inclusive fuera de nuestro alcance, ¡provocado por ese “impulso “que hará de nuestra vida ¡un paso adelante!
Pero, como saber si ¿estoy listo para tener un mentor?; me parece que todos, a cualquier edad podemos tenerlo, lo importante, además de la honestidad y apertura, entre otras cosas, es saber si nosotros mismos estamos dispuestos a recibir críticas de lo que hacemos, por muy dolorosas que sean, siempre serán un detonante para lograr que estas, nos hagan reflexionar, y desarrollar patrones de comportamiento y acción que nos haga mejorar de muchas formas a mediano y largo plazo.
Por lo tanto, al considerar la asesoría de un mentor y con toda la humildad que requiere reconocer que los necesitamos, vale la pena mirar a nuestro interior y aceptar el cambio. Por ello, aquí te dejo algunas preguntas que deberás hacerte al querer dar el siguiente paso y algunos tips de que hacer para saber si estas en el camino correcto:
- ¿Tienes clara tu visión de vida?, es decir ¿estas preparado para empezar un nuevo y mejorado yo?
- ¿Eres honesto contigo mismo?, solo tú puedes engañarte, pero también puedes aceptar lo mucho que tienes que aprender de los demás, y en especial de alguien que te estima y puede ayudarte a crecer
- ¿Estás dispuesto a escuchar lo que no te gusta?, seguramente será cierto pero de nuevo, el ser honesto nos hará ver nuestras debilidades como oportunidades.
- Reconoce donde puedes crecer como persona como profesional
- ¿Quién me inspira y quien comparte sus experiencias que te detonan ideas para mejorar tu vida?, empieza a vislumbrar quién de las personas que conoces pueden ser tu luz o guía en el camino.
- ¿Mi futuro deseado se parece a esta persona?, es decir, confío en su trayectoria, en su forma de ser, se ¿acerca a lo que siempre he pensado en mi futuro?
- ¿Quién además de recomendarme y hablar conmigo sobre mi carrera, se preocupa por mí de manera personal?
- ¿Estás listo a trascender, convencido que tu esencia no cambiara, pero tu forma de desarrollarte sí?
Si con estas preguntas y comentarios, asientes y consideras que estas listo para ser una nueva persona, entonces mis más sinceras felicitaciones; es momento de encontrar a esa persona que, con sus consejos, ejemplos, experiencias y anécdotas, enriquecerá tu camino, de muchas maneras.
Te darás cuenta a través del tiempo y la confianza, que el tener a una persona al lado con más experiencia que tú, dará grandes oportunidades a tu camino y a tu persona. Siempre, una gran inspiración provocada por anécdotas o experiencias, nos hará visualizar un camino maravilloso colmado de pequeños éxitos, que a lo largo del tiempo serán muchos por los cuales brindar.
En lo largo de mi camino me he topado con muchos mentores y amigos que han enriquecido mi vida, y mi desarrollo profesional, pero en lo personal, valoro todavía aún más las ganas de ayudarme a buscar mejorarme como persona e inspirarme a construir un mundo mejor.
Un mentor, a lo largo del tiempo se volverá tu amigo, tu familia, y eso es ¡bueno! El camino profesional y personal, no es absoluto y mucho menos corto, pero si este se comparte, se platica, se analiza y se disfruta en compañía, seguramente va a ser mucho más enriquecedor y sencillo de lo que parece.
No por nada, los grandes líderes, siempre tuvieron ese amigo, asesor, consultor, mentor que los ayudo a ver mejor y tomar buenas decisiones, divirtiéndose en el camino y disfrutando cada día los pequeños logros que la vida y el mundo profesional les da, por lo cual no dejan de construir y fomentar una imagen positiva de ellos y lo que hacen.
Así que sal a buscar a esa persona que podrá ayudarte con sus consejos a ser una mejor persona.
Y tú, ¿cómo construyes tu imagen?












