Feedback: en el pedir está el recibir

Jaime Torres Fidalgo, Columnista en InformaBTL
  • Es una de las habilidades más importantes tanto en líderes como en aprendices, pero que muy pocos saben ejercer.
  • Para recibir un feedback preciso, objetivo y claro, se requiere de una guía estructurada.

Los mejores jefes que he tenido en mi vida, alguna vez me pidieron feedback. No desde la humildad, sino desde la sabiduría.

Claro que no solo me lo pidieron a mí, me di cuenta de que lo hacían con varias personas como un hábito, tanto a subordinados como a superiores. Pero lo más importante, es que ejercían la escucha activa como un factor esencial en su proceso de mejora contínua.

En el mundo corporativo, pedir feedback no es signo de inseguridad o una cortesía profesional: es una herramienta crítica para validar, ajustar y fortalecer cualquier propuesta estratégica.

Sin embargo, solicitarlo de manera correcta para obtener respuestas útiles, sinceras y accionables, es más complejo de lo que parece. Un enfoque improvisado puede generar respuestas tibias, evasivas o incluso silencios incómodos.

 

¿Cómo y cuándo pedir feedback?

Antes de enviar una propuesta o convocar a un comité para opinar, vale la pena responder una pregunta básica: ¿para qué quiero feedback?

La retroalimentación puede cumplir distintos roles según la etapa del proyecto:

1. Validación inicial (idea o enfoque): En esta etapa buscamos sólo evaluar la idea o el enfoque de nuestra propuesta, puede ser de manera oral o bien, ya escrita en un documento: ¿está en línea con nuestra estrategia? ¿responde a la necesidad del negocio o del cliente?

Buscas opiniones honestas de colegas o líderes de confianza que tengan una perspectiva estratégica, no importa a qué área pertenezcan.

2. Propuesta estructurada: una vez que tenemos una primera retroalimentación, es momento de hacer la estructura en formato de borrador o historia escrita (storytelling) para saber si el relato conecta, el enfoque es claro y si hace falta algo.

3. Pre-cierre o Presentación: Una vez que se hacen los últimos ajustes derivados del segundo feedback, ¿está lista la propuesta para el cliente o para la junta directiva? ¿Es sólida, convincente y libre de fallos? Aquí buscas el último feedback y deberá ser muy crítico y desafiante, incluso incómodo. Creéme que lo agradecerás, porque podrá prevenir errores que no habías visto o ni siquiera pasaron por tu cabeza antes de la entrega final.

“El mejor feedback no es el que te halaga ni el que te destruye, sino el que te ayuda a mejorar.” Kim Scott, autora de Radical Candor.

 

¿A quién pedir feedback?

La respuesta corta es: a las personas correctas, en el momento correcto, y con la intención correcta.

La respuesta larga dependerá de la fase en la que te encuentres:

1. En la fase conceptual: ¿Esto hace sentido?

Pide feedback a: Mentores o líderes estratégicos, colaboradores con visión de negocio y clientes internos (si aplica)

2. En la fase de desarrollo: ¿Esto se entiende y funciona?

Pide feedback a: equipos creativos o de contenido, colegas de marketing, ventas y servicio al cliente. Incluso, a compañeros de otras áreas clave o personas ajenas al proyecto para comprobar claridad.

3. En la fase de cierre: ¿Esto está listo?

Pide feedback a un crítico honesto y respetado, alguien que pueda representar a tu público objetivo y si es posible, al responsable final.

 

¿Cómo estructurar tu solicitud de feedback?

Uno de los mayores errores es solicitarlo de forma vaga o informal. Esto solo invita a respuestas superficiales como “está bien” o “lo veo bien”.

La clave está en convertir la solicitud en un sistema guiado. Aquí te comparto un modelo probado en consultoría:

a. Haz preguntas específicas.

Las preguntas vagas generan respuestas vagas. Las preguntas precisas invitan a la reflexión.

Preguntas clave:

  • Pónte en los zapatos del cliente o el receptor del mensaje, ¿qué funcionaría bien y por qué?
  • Ahora, ¿qué no funcionaría o crees que podría mejorar?
  • ¿Qué le falta o le sobra?
  • Si fueras el cliente, ¿cómo reaccionarías?

b. Pídelo por escrito.

El feedback hablado suele ser más condescenciente y menos reflexionado. Cuando es por escrito, la gente se toma el tiempo de procesar.

Consejo: envía la propuesta con un breve contexto y tus preguntas guía. Otorga un lapso de 24 a 48 horas de márgen para recibir una respuesta.

c. Aclara qué tipo de feedback necesitas.

Ejemplos:

  • “No necesito consejos de redacción o corrección de estilo aún; quiero validar la estructura.”
  • “Busco posibles riesgos o puntos débiles, no cambios estéticos por ahora.”

Esto evita malentendidos y respuestas fuera de foco.

d. Usa un formato estructurado (checklist o formulario)

Un sistema que funciona muy bien en agencias y consultorías, es el formato de revisión tipo checklist o formulario Google con secciones como:

  • Contexto.
  • Fortalezas principales (generales y específicas).
  • Áreas de oportunidad o mejora (sugerencias).
  • Posibles riesgos o alertas (a corto, mediano y largo plazo).
  • Observaciones finales.

e. Crea un entorno seguro para la honestidad

La gente no da feedback real si siente que será evaluada, criticada o ignorada. Sobre todo, cuando quien la pide es un superior.
Haz explícito que valoras la sinceridad y que prefieres la crítica constructiva, por más dura que sea.

 

Braintrust

Un ejemplo a seguir en procesos de feedback es el que usa Pixar: tiene sesiones de Braintrust donde los creativos presentan ideas o historias en proceso, y reciben críticas sin filtros de un grupo de colegas con voz autorizada.

Como señala el expresidente de Pixar Ed Catmull, en su estupendo libro Creativity, Inc (2014): La sinceridad sin jerarquías hizo que nuestros proyectos fueran mejores, no peores.”

 

En resumen:

  • Define el objetivo de tu feedback según la etapa de tu proyecto.
  • Selecciona a las personas correctas y dales contexto.
  • Formula preguntas específicas y directas.
  • Usa canales adecuados. Por escrito, de manera estructurada y con tiempos de respuesta esperados.
  • Promueve un ambiente de confianza y apertura.
  • Por último: Da seguimiento, agradece y muestra que consideras sus recomendaciones.

 

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