El poder de la información

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Daniel Rodríguez columnista InformaBTL
Daniel Rodríguez columnista InformaBTL

El poder de la información radica en las decisiones que se toman a partir de ella y del tiempo en el que se tomen las mismas, léase en la oportunidad de esas decisiones.

Recientemente vi un software, aplicación, que provee de información a un nivel tan detallado que te permite ver cosas que no resultan tan obvias a primera vista. Y finalmente de eso se trata, de sacar el mayor provecho posible de la información y de hacer cruces que te permitan deducir o concluir cosas que te lleven a diseñar estrategias innovadoras.

Comúnmente nos dejamos llevar por la primera impresión y por los análisis más sencillos: participación de las ventas en pesos o piezas, en utilidad, en espacio del anaquel; crecimientos vs mes anterior y año anterior, etc. No se trata de padecer parálisis por el análisis, pero ¿qué pasaría si en lugar de medir de manera aislada las ventas de un producto también tomamos en consideración el número de artículos que se llevan los consumidores y de esa manera deducimos la velocidad a la que rota nuestro artículo? Probablemente nos diría algo diferente o cuando menos nos complementaría lo que ya sabemos.

La velocidad a la que rota un artículo también nos puede ayudar a detectar potenciales amenazas. Adicionalmente, a partir de la rotación de nuestros artículos también podemos diseñar estrategias de distribución de manera que se garantice o potencie la venta de ese artículo, e incluso determinar si la capacidad instalada de distribución es suficiente o es necesaria una inversión en este rubro.

Ahora imaginemos el lanzamiento de un producto. Claramente necesita de planeación pero la cereza del pastel la hace la distribución e inventario de ese producto.

¿Qué pasaría si decidimos lanzar un artículo o alguna promoción para un artículo ya existente y no hay inventario suficiente o una distribución adecuada del mismo? Lo que generalmente nos pasa es que nos perdemos en los promedios y eso no nos dice mas que una parte de la historia: un promedio es tan simple como decir que al tener un pie en agua caliente y otro en agua fría nuestra temperatura tendría que ser templada cuando la realidad es que no es así.

Lo mismo pasa con los promedios. Si no vemos el detalle no podríamos detectar que en determinada región nos hace falta producto y al momento del lanzamiento o cubrir la demanda del artículo, no tendríamos el inventario suficiente y tendríamos un cliente insatisfecho. Y cuando se trata de un lanzamiento se vuelve más crítica la situación: seguramente hubo inversión en mercadotecnia que no se verá redituada en las ventas y el cliente no podrá conocer el producto. Todo esto lo podemos conocer al tener información detallada.

En una época donde la extracción de la información es menos complicada y se cuenta con más herramientas para esto, se vuelve necesario también sofisticar la calidad de preguntas y de las respuestas a esas preguntas e ir más a detalle donde sea posible y haga sentido, ¿no lo creen?