Al menos 11 personas murieron y varias más resultaron heridas tras un tiroteo masivo ocurrido el domingo en Bondi Beach, una de las playas más concurridas de Sidney, Australia. El ataque se produjo durante un evento relacionado con la festividad judía de Janucá, confirmaron las autoridades. Uno de los atacantes también murió, según informó la policía.
Las fuerzas de seguridad señalaron que al menos otras 11 personas resultaron heridas, entre ellas dos agentes de policía. El segundo tirador fue herido y la situación fue “neutralizada”, aunque las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría cambiar conforme avance la investigación.
La policía y líderes del país calificaron el hecho como un ataque selectivo contra australianos judíos y lo describieron formalmente como un acto terrorista.
El ataque ocurrió durante una celebración judía
El tiroteo tuvo lugar alrededor de las 6:45 p. m. en Bondi Beach, un destino turístico que se extiende por aproximadamente un kilómetro y que atrae cada año a cientos de miles de personas.
En ese momento, se realizaba un evento organizado por la comunidad Jabad para conmemorar el primer día de Janucá. Fue durante esta reunión cuando dos atacantes abrieron fuego contra la multitud.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, condenó el ataque en un mensaje televisado:
“Un ataque contra australianos judíos es un ataque contra todos los australianos”.
Por su parte, Robert Gregory, director ejecutivo de la Asociación Judía Australiana, señaló que el tiroteo “duele profundamente como comunidad”.
Testimonios describen escenas de pánico
Varios testigos relataron momentos de terror mientras se escuchaban los disparos. Ebonny Munro, quien se encontraba en la playa con su bebé de 17 meses, dijo que se refugió bajo un asador metálico junto a otra persona.
Munro afirmó que escuchó balas rebotar en la estructura metálica y percibió olor a pólvora. Según su testimonio, el tiroteo duró aproximadamente 10 minutos, y aseguró haber visto cómo al menos una persona era alcanzada por disparos.
Otro testigo, Finn Foster, un joven canadiense de 18 años, relató que inicialmente pensó que los sonidos eran fuegos artificiales.
“Pam, pam, pam… como 15 o 20”, describió.
Videos captados por testigos muestran a decenas de personas huyendo del agua y de la playa, mientras se escuchan disparos. En otras imágenes se observa a dos hombres armados con camisetas negras disparando desde un puente cercano a un estacionamiento.
Investigación en curso y posible tercer implicado
El comisario de policía Mal Lanyon informó que las autoridades encontraron lo que creen que son artefactos explosivos improvisados dentro de un vehículo cercano, presuntamente vinculado con el atacante que murió.
Hasta el momento, no se han dado a conocer los nombres de los sospechosos, y la policía investiga si pudo haber un tercer involucrado en el ataque.
“Nos aseguraremos de impedir cualquier otra actividad”, declaró Lanyon.
Un hecho excepcional en Australia
Los tiroteos masivos son poco frecuentes en Australia, país que cuenta con una de las tasas más bajas de muertes por armas de fuego en el mundo desarrollado, debido a sus estrictas leyes de control de armas.
Estas regulaciones se endurecieron tras la masacre de Port Arthur en 1996, cuando un solo atacante asesinó a 35 personas. Como respuesta, el gobierno prohibió rifles de asalto y numerosas armas semiautomáticas, impuso registros obligatorios y ejecutó un programa de recompra que retiró hasta un tercio de las armas privadas del país, destruyendo cerca de un millón de ellas.
Las autoridades continúan investigando el ataque mientras Australia enfrenta uno de los episodios de violencia armada más graves de las últimas décadas, en un hecho que ha conmocionado tanto al país como a la comunidad internacional.
Con información de The New York Times












