Existe un método que determina que las cosas funcionan mejor si se realizan de forma sencilla y se llama KISS, basado en el acrónimo en inglés de la frase: “Keep It Simple, Stupid!”.

Tal cual se puede descifrar al leer la frase, a veces la mejor estrategia es dar lo que se pide con simpleza y facilidad, como lo quieren el consumidor, al menos en este momento. Previo a la contingencia, los clientes debían ser seducidos por una compleja estrategia de experiencia, con contenido profundo y creativo, etcétera, pero en la actualidad nada es más importante que la practicidad y la redituabilidad.

Es por ello que este método encaja a la perfección con las estrategias actuales, se adapta a cualquier enfoque e industria y puede ser lo más efectivo. Por ejemplo, en una estrategia de contenido, redituable en digital, el cliente potencial o el público objetivo brinda un máximo de tres segundos para captar la atención, lo que se conoce como el término economía de la atención.

Un ejemplo tradicional al aplicar KISS es el iPhone, que entre los smartphones aplicó a la perfección esta estrategia, brindando tecnología fácil de utilizar para todos, un modelo de usabilidad tan sencilla que niños de un año pueden ejecutar diversas funciones.

An la actualidad, también se puede ejemplificar con una estrategia de ventas derivadas en redes sociales, como la mayoría está intentando en este momento, el método indicaría elegir una plataforma que permita retener la atención rápidamente, probablemente TikTok, donde los videos cortos con poco presupuestos derivan en muchos casos en una conexión infalible, donde se puede atraer público con un contenido simple.

Para conseguir una estrategia exitosa bajo esta filosofía, basta con ir directamente al punto que se quiere transmitir con la marca, informar lo que el producto ofrece y si es necesario, ejemplificar con un proceso simple de entender.

Imagen: Bigstock

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