Se ha mencionado que en la actualidad, hay una mayor cantidad de datos se la que ha existido en toda la historia de la humanidad junta. Sin embargo, hay que comprender bien esta frase. Debido a herramientas como computadoras y dispositivos celulares es posible captar de manera relativamente sencilla toda la información que antes no se estructuran y que simplemente se perdía. Pensemos, por ejemplo, en nuestro recorrido diario de un punto (digamos sea nuestra casa) a otro (por ejemplo, el trabajo). Aplicaciones como Facebook o Google Maps se encargan de seguir nuestro camino para hacer recomendaciones de distintos tipos; sin dichos programas y los aparatos (claro) esto no sería posible captar y aprovechar dicha dark data.

Como hemos mencionado, quizá el mayo reto para captar la dark data es la tecnología. Si bien ha avanzado de manera considerable en los últimos años, es cierto que aún no es suficiente para recabar todo el gran volumen de datos que generamos en. El día a día.

Además de la necesidad de contar con los dispositivos necesarios para recabar la dark data, otro reto consiste en poder organizarla y estructurarla con la misma velocidad. Puesto que de nada sirve tener la información si se encuentra inutilizable.

Quizá uno de los principales retos que existen en cuanto la captación de la dark data se encuentra en el aspecto ético del almacenamiento y utilización de la información. Es necesario que las compañías sepan que registros tomar para optimizar una campaña o un proceso y cual será mejor no tomar (y, en dado caso de hacerlo, debe ser con ciertas restricciones).

Volvamos a nuestro ejemplo de la ubicación. Obtener información de donde estuvo una persona, pero sin asociarla a ella, es lo adecuado, puesto que, de lo contrario, se cae en la invasión de la privacidad de la gente, lo cual está prohibido en distintos países.

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