Hace un par de meses nos hicimos esta pregunta en Sensori-K para comenzar a desarrollar los aromas para esta época.

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Lo que llamó mucho mi atención es que la Navidad huele diferente para cada persona. 

Como he mencionado en otras columnas, los aromas quedan guardados en nuestro cerebro las primeras veces que los percibimos. De tal manera que cuando olemos algo lo relacionamos con alguna persona, lugar, objeto o experiencia relacionada con aquella ocasión.

Así que mientras para algunos la navidad puede oler a ponche, para otros huele a pino, a pastel de manzana, a bacalao, a frutas de piñata, a caramelos o a galletas.

Todo depende de las experiencias vividas en esta fecha hace algunos años, cuando éramos niños y la navidad nos gustaba más debido a los regalos, las piñatas, Santa Claus y los Reyes Magos.

Además están también las diferencias socio culturales. No en todos los países del mundo se acostumbra usar pinos naturales, se cocina pavo o se hornean galletas.

Lo cierto es que existen muchos aromas relacionados con la navidad y cuando se huelen por separado es muy probable que no nos remitan a estas fiestas, pero cuando se logra una combinación de aromas ideal, junto con los elementos visuales y auditivos correctos la experiencia es impresionante.

Las marcas están apostando cada vez por aromatizar sus tiendas con un aroma navideño.
En esta época en la que los sentimientos y emociones están a flor de piel, junto con las luces en las calles, los adornos, árboles de navidad por cada esquina, regalos, se crea un ambiente mágico que provoca que el consumidor se deje llevar.

Recordemos que a mayor número de sentidos utilizados mayor la experiencia.

Cada quien vive la navidad de diferente manera, ¿A que huele la tuya?

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