Al estilo fútbol rápido y como si se tratara de una tarea fácil, Alemania dio una goliza de 7-1 al equipo anfitrión de la Copa del Mundo 2014. Con esto, la selección alemana estuvo a nada de acabar con el Maracanzo creado por Uruguay, cuando goleó a la selección brasileña 6 a 0.