El robo a transporte de mercancías es un delito que no ha podido erradicarse, por el contrario, en los últimos 8 años muestra un alza en las denuncias realizadas por transportistas y retailers afectados.

De acuerdo con un informe del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), al primer trimestre de 2017 se registraron 1,794 denuncias totales en el país, lo cual representa un alza interanual de 61 por ciento, siendo este el mayor incremento en robos a transportistas de mercancía desde 2008.

Entre los retailers y fabricantes más afectados, según la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar), están Walmart, Bimbo, Lala, Coca Cola y PepsiCo, empresas que registraron un alza en robos del 61 por ciento durante los primeros tres meses de este año.

Los perjuicios derivados de este delito van desde el robo total o parcial de mercancía, seguido de daños físicos y/ emocionales a los choferes quienes se ven expuestos a la delincuencia, robo incluso de camiones, y en consecuencia, afectaciones severas a los retailers y marcas que, al no tener producto disponible en tienda, disminuyen sus ventas, además de que el shopper tiene que cambiar de marca dada la falta de stock.

Este hecho vulnera seriamente las ganancias de fabricantes, quienes no sólo pierde en el punto de venta, sino también desde el gasto destinado al traslado de mercancía desde la planta, y también repercute en el encarecimiento de producto, lo cual es resentido por el consumidor.

Tan sólo el año pasado, el robo a transportistas generó pérdidas económicas por arriba de los 1,200 millones de pesos, cifra que podría remontarse este año de continuar esta situación.

Entre las rutas carreteras más peligrosas y con mayor registro de robos de mercancía destacan: México-Puebla-Veracruz y la México-Querétaro, siendo Oaxaca y México las entidades con el número de denuncias más alto.

Retailers como Liverpool, Palacio de Hierro, Walmart y Soriana, y fabricantes como Cemex, Coca Cola Femsa, Grupo Modelo, son de las empresas que más utilizan dichas rutas de transporte.

Ante los constantes robos, transportistas afectados señalaron que han tenido que tomar rutas distintas para llegar a su destino. Sin embargo esto implica un mayor gasto en casetas y diesel, lo cual también repercute negativamente en la empresa, y también en el precio a público de productos, ya que podrían aumentar hasta en un 25 por ciento en punto de venta, de acuerdo con Leonardo Gómez, director general de la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP).

 

 

 

 

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