Por qué la percepción, verdadera o falsa, es siempre realidad

En marketing, nuestra percepción se alimenta de diversos factores: el entorno y la oportunidad, qué nos transmite el logotipo o la imagen de un producto

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Para el diccionario, percepción es la forma en la que nuestro cerebro detecta las sensaciones que recibe a través de los sentidos, para así formar una impresión consciente de la realidad física de su entorno. Para el marketing, la percepción lo es todo.

Según el Neuromarketing, nuestro cerebro se crea ideas y conceptos (que incluso enraizamos por años) de acuerdo a la información que percibe de nuestros sentidos, y los registros que tiene de experiencias y emociones pasadas que se relacionan directa o indirectamente con dicha información. Por ello, asegura que es menos relevante para nuestra mente la certeza o veracidad de un mensaje comercial, que la opinión que nos formamos como resultado del proceso anteriormente descrito. 

Así, en el campo del marketing, nuestra percepción se alimenta de diversos factores: el entorno y la oportunidad, qué nos transmite el logotipo o la imagen de un producto, su empaque, su textura, la comunicación de sus mensajes publicitarios, cómo nos trata la marca y lo que es muy importante, la influencia de cómo perciben nuestros familiares y amigos a la propia marca. Por ende, es de vital importancia tomar en cuenta la percepción que nuestro mercado tiene no solamente de nuestra marca y los contenidos que genera, sino además, de la solución que ofrece, cuándo y cómo lo hace. 

El Marketing de Percepción señala 5 leyes que no debemos pasar por alto:

  1. No hay fondo sin forma.

El fondo es lo más importante, eso no se discute. Pero en toda comunicación, de la forma depende que el fondo sea comunicado eficazmente. Además, y paradójicamente, la forma es fondo. De ella depende también cómo se percibe el mensaje, su connotación, su intención e incluso, hasta el significado que el receptor perciba.

  1. Empatía.

Percibimos muy diferente un mensaje con el que nos identifiquemos a otro que sintamos ajeno. En un marketing eficaz la marca se pone en los propios zapatos de su cliente potencial y desde ahí, crea una estrategia. Nada peor que una comunicación unilateral y lejana que no empate con una percepción y experiencia positivas en su comprador.

  1. El entorno cultural.

No es una novedad que un mismo mensaje puede ser percibido de manera diferente aquí y en China. Que muchas veces no basta con la adaptación para que logre su cometido. El entorno en el que hemos vivido toda o la mayor parte de nuestra vida, es crítico para la percepción de las sensaciones que recibimos.

  1. El Reconocimiento Social.

Éste es uno de los principales gatillos mentales que usan muchos expertos en ventas para convencernos. Entramos al restaurante que está lleno aunque el vacío tenga una mejor calidad. Nuestro cerebro busca cerciorarse de tomar la mejor decisión y para ello, considera la elección de nuestros semejantes. Cuando nos recomiendan una marca, fortalecemos una percepción o incluso, la cambiamos si quien la recomienda es alguien en quien confiamos o influye en nosotros.

  1. El síntoma de escasez.

Se estima que desde los primeros días del ser humano en el planeta, la percepción de escasez de un bien detona en el cerebro un llamado a la acción para obtenerlo antes de que se termine. Cuando percibimos que un beneficio no es duradero o estará a nuestro alcance por poco tiempo, tomamos la decisión de asegurarlo sin evaluar mucho la conveniencia de obtenerlo. Pensemos en todas aquellas promociones por “tiempo limitado” y en esas oportunidades que “no podemos dejar pasar”, muy evidentes en todos los infomerciales.

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