Cada vez son más los supermercados que en su oferta incluyen la venta de los productos por Internet y el envío de éstos a domicilio. Parece ser una buena opción para las familias con poco tiempo libre, o simplemente para aquellos consumidores que optan por ahorrarse el ritual de las grandes tiendas sobre todo los fines de semana y en quincena: hacer largas filas para pagar.