“La vida sería un error sin música”, es una frase acuñada al filósofo Nietzsche, y que gran razón tenía. Una investigación de la Universidad de Londres dice que la música es el arte que causa más placer en la vida, pues una melodía es capaz de dar un impulso a la energía creativa, así como el mejoramiento en test cognitivos.

La música es también una industria importante para conectar a consumidores y marcas. De acuerdo con el reporte IFPI Global Music Report 2019 de IFPI, la música vía streaming incrementó en 34 por ciento los ingresos de la industria musical a nivel mundial, representando casi la mitad (47 por ciento) de los ingresos globales, siendo América Latina el mercado con mayor crecimiento por cuarto año consecutivo. En 2018, se registraron 255 millones de usuarios de música vía streaming.

El mercado de subastas es una industria ligada a la música, donde el precio al que se vende un producto representa el precio más alto que un comprador está dispuesto a pagar y el precio más bajo al que un vendedor está dispuesto a vender. En los últimos años hemos sabido de varias ventas, como la subasta de una colección de arte contemporáneo del fallecido cantante británico George Michael, que incluía obras de artistas como Damien Hirst y Tracey Emin, que se vendieron por 15 millones de dólares.

También la subasta del irónico suéter de Kurt Cobain, el cantante de Nirvana, que hizo famosa tras su actuación en el mítico MTV Unplungged en 1993, y que se vendió por 334 mil dólares, en Nueva York.

Una de las bandas que marcaron historia en el rock and roll, sin duda fueron los Beatles, formación compuesta por John Lennon , Paul McCartney , George Harrison y Ringo Starr, quienes provocaron un gran cambio cultura al ganar el estrellato en los 60’s. Hoy la agrupación es recordada por sus aportes al arte popular, pero también por los objetivos que crearon a estos grandes artistas.

La venta de los icónicos lentes de sol de John Lennon fueron parte de una subasta online, donde fueron vendidos por 137 mil 500 libras en Londres, es decir, alrededor de unos 3 millones 500 mil pesos, que superó su precio en 20 veces, según Sotheby’s, el sitio donde se realizó la subasta.

Según cuenta el vendedor, los lentes llegaron a él luego de que John Lennon los olvidara en el asiento de atrás de un coche en 1968, pues el vendedor asegura que él era su chofer en esos años. Los lentes estaban averiados. “Le pregunté a John si quería que las reparase. Y me contestó: ‘no te preocupes, son solo parte del estilo'”, dijo el vendedor. “No las reparé, las guardé tal y cómo estaban, como John las había dejado”, aseguró.

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