De acuerdo con Carmatch, los vehículos eléctricos son el futuro del mundo automotriz, pues resultan útiles, confiables, ahorradores y, sobre todo, ecológicos. Sin embargo, la brecha entre el mercado mexicano y americano es enorme: en 2014, por cada Nissan Leaf que se vendió en México, cerca de 870 fueron comprados en Estados Unidos.

No obstante, tomando en cuenta el contexto mexicano actual, donde el gobierno de la Ciudad de la México modificó temporalmente el programa #HoyNoCircula como medida de seguridad ante la contingencia ambiental, bien vale la pena desmenuzar lo bueno, lo malo y lo inevitable de los autos eléctricos.

Lo bueno

Transportarse en un vehículo eléctrico ofrece el “engomado E” que permite la circulación diaria, exenta el pago del ISAN, la verificación, tenencia y presenta una tarifa fija por parte de la CFE. Pero su mayor beneficio se percibe en el medio ambiente, pues no liberan emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.

Las ventajas de estos vehículos van más allá de su comprobado ahorro de hasta el 75% de combustible mensualmente en comparación con un vehículo de combustión de 4 cilindros.

Lo malo

Para finales de 2015, se contaban con 300 cargadores instalados y se espera agregar 200 más para finales del presente año, no cabe duda que quedarte varado en carretera continúa siendo más probable si posees un auto eléctrico, tanto por falta de infraestructura como de autonomía.

Incluso si se llega a 500 estaciones de carga, que incluirían las públicas y las privadas, la meta para finales de este año; no existe punto de comparación con las casi 22,000 que existen en EUA. Con sólo 127 cargadores totalmente púbicos, todo indica que un auto que te cuesta el triple de lo que pagarías por uno de gasolina es capaz de llevarte a la oficina; pero no de vacaciones.

A pesar de que su motor es más limpio que uno normal, como cualquier aparato eléctrico, necesitan menos mantenimiento y las reparaciones requieren de un especialista y caros componentes. Por otro lado, los autos eléctricos siguen siendo caros, con un lento tiempo de recarga, un rango de distancia de sólo 150 km por batería y sufren de poca infraestructura pública.

Lo inevitable

Se estimaba que, para abril de 2015, tan sólo circulaban 200 vehículos eléctricos en México; mientras para marzo del presente año, las unidades colocadas por Nissan ya superaban esta cifra (250).

Aunque existan condiciones poco favorables para el crecimiento de este segmento, los proyectos de desarrollo para corredores eléctricos no faltan; y se espera que este año la inversión en estos modelos se incremente, pues la movilidad eléctrica no sólo es recomendable, sino necesaria para la ciudad de México debido a sus condiciones medioambientales.

Foto: Shutterstock

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