Sin embargo, y como nuestra columna semanal se enfoca mĆ”s en los temas de actualidad vinculados a los distintos medios de comunicación en sus diferentes formas y bajo sus distintas aristas, fue que se me ocurrió hablar hoy acerca de la actriz Kate Del Castillo y de cómo el personaje de Teresa Mendoza, protagonista de la telenovela āLa Reina del Surā (Telemundo, 2011), personaje de ficción que literalmente se la comió, al grado de escribirle en el aƱo dos mil doce una carta a āEl Chapoā, en dónde le decĆa cualquier cantidad de tonterĆas -porque Kate no es ninguna letrada y menos profunda en sus disertaciones-, pero que al parecer a Ć©l si le hicieron gracia y hasta cierto punto lo halagaron.
Como breviario, les puedo decir que hace algunos dĆas alguien que la conoció y que conoce a su familia me comentó, que, desde siempre, doƱa Kate ha estado medio Ku-ku y que constantemente ha sido un dolor de cabeza para sus mĆ”s cercanosā¦, asĆ que no debe de extraƱarnos que sus conductas sean -por decir lo menos- āexcĆ©ntricasā, pero bueno eso se lo dejaremos a las revistas de chismes para que hagan su agosto.
Por mi parte, me inquieta mucho saber en quĆ© estaba pensando nuestra Reina del Sur de la Colonia NĆ”poles cuĆ”ndo decidió que era una buena idea fraternizar con āEl Chapoā y hacerse su amiga.
TambiĆ©n, me preocupa que de verdad doƱa Kate viva de tiempo completo en el mundo de fantasĆa, aventura y dizque āglamourā de su personaje Teresa Mendoza, o mĆ”s grave aĆŗn que ella piense que en verdad es Teresa y no Kate Del Castilloā¦, porque entonces sĆ Ā”ya la perdimos para siempre!
Estoy seguro que la actriz en cuestión no es la mĆ”s culta que digamos, no creo que sea una estudiosa de los fenómenos económicos, polĆticos o sociales que provoca la delincuencia organizada a nivel mundial y muchos menos entienda que la apologĆa de la delincuencia no es un juego de policĆas y ladrones como ella cree, ya que de ninguna manera ese fenómeno es motivo de orgullo para nosotros los mexicanos.
Para concluir, algo si le debemos de agradecer a doña Kate con esa infinita estupidez que la caracteriza y eso es porque de un plumazo mató todas y cada una de las producciones relacionadas con el tema, ya que ni el Presidente Obama ni el Presidente Peña Nieto verÔn con buenos ojos a ninguna televisora, productora y un largo etcétera, que quiera hacer un proyecto como La Reina del Sur o alguna basura parecida en los siguientes años.
AsĆ que Ā”Gracias Kate! Āæā¦o debo llamarte Teresa?
Ā”Hasta la próxima y sĆganme en Twitter! @Benavideslaw












