Hablar del target es quizás sumar a lo que todos sabemos y a lo que muchos han escrito… así que sencillamente esta una visión, de cómo lo identificamos, lo abordamos y le permitimos que interactúe con cada una de las actividades generadas.

Más columnas de Leonardo Mora:
BTL Digital: Los directores de la orquesta en BTL
Los eventos; otra historia
Se buscan creativos BTL
Menos es más, si es posible

Entendemos cuatro escenarios o momentos en las que diferentes estrategias de comunicación tocan al target; escenarios que se diferencian por el número de personas a las que se impacta de manera directa: Consumidor. Prospecto. Comprador. Cliente.

El consumidor, son todos las personas hombres y mujeres, a quien se dirige la primera estrategia de comunicación, que según sus objetivos establece una segmentación, por edad, sexo, ubicación geográfica, gustos y preferencias, estrato social, consumo de medios, entre otros, para impactarlo con un acertado mensaje en el momento justo, recurriendo a los diferentes medios de comunicación masiva que maneja con propiedad ATL, y llegarle al mayor número de personas posible. Serán entonces los comerciales, las cuñas, los avisos, la publicidad exterior e incluso la que se pauta en internet, las piezas que buscarán seducir a ese consumidor para que escuche y vea lo que se le quiere informar… o contarle acerca de un producto o un servicio… sobre su beneficio, sobre alguna novedad, sobre el precio, una oferta, una promoción, etc.

El prospecto, es ese consumidor que está en la calle… básicamente no está consumiendo ningún medio masivo de comunicación; y entonces aparecen las acciones BTL, buscando por supuesto llamar la atención de un número de personas que se buscará impactar justo por donde transitan y que preferiblemente estén próximos a los puntos de venta. Acciones, para que esos prospectos se acerque y conozcan con todos sus sentidos ese producto o servicio, del que ha visto, escuchado e incluso del que ha hablado. Si despertamos su interés y lo retenemos por unos momentos, por fin esas personas podrán comprobar lo que le han estado prometiendo a través de los medios masivos… por fin tiene la oportunidad de vivir una experiencia con el producto, con el beneficio y/o con el concepto.

Si además les damos una oportunidad que les interese verdaderamente, se lograrán convencer para que tomen la decisión final de compra… se logrará que esas personas se conviertan en compradores; compradores de un producto, de un servicio, de una idea, de una acción, de un concepto… ese comprador es quien nos da su confianza y dice finalmente, si quiero eso que me ofrecen…

Ahora la tarea, según el producto, es lograr que esas personas que decidieron una vez comprar, vuelva hacerlo dos, tres y muchas veces más, desarrollando a su alrededor toda una serie de estrategias de mercadeo relacional y/o de frecuencia, en donde muchas veces todo el ciclo se puede volver a dar… para mantener la recordación y el posicionamiento .

Hay mucho para compartir sobre este tema… y lo seguiré haciendo.

SUSCRÍBETE A LA REVISTA IMPRESA A UN PRECIO ESPECIAL