El marketing below the line, en contraste con el ATL, no concentra sus esfuerzos.en realizar y colocar anuncios pagados en medios principalmente masivos, sino que se centra en generar estrategias no convencionales con la finalidad de conectar de manera eficiente con el público meta. Entre dicha variedad de herramientas destacan algunas como los programas de lealtad, los patrocinios, el ambush y el street marketing y, por supuesto, las activaciones. ¿Cómo se realizan? Si bien no hay un solo camino para hacer una campaña de este tipo, lo cierto es que sí hay una serie de pasos elementales que regularmente se repiten en su realización y que hay que tomar en cuenta.

Uno de los primeros pasos para realizar una activación es fijar los objetivos que se quieren lograr con dicha estrategia. Es decir, debemos definir qué es lo que queremos lograr y cómo es que buscamos hacerlo. Por lo regular se tiene una meta general, la cual es apuntalada a través de otras más específicas. Es importante considerar esto para saber a qué área le toca hacer qué parte y, adicionalmente, fijar tiempos de realización.

Una vez que se haya tomado en cuenta esto, el siguiente paso que hay que tener muy presente al realizar activaciones es el presupuesto con el que se cuenta. Es necesario conocer este dato para saber para qué nos alcanza y qué mejor podemos dejar para otra ocasión.

Es necesario tener un contacto estrecho con distintos proveedores con la finalidad de que nos apoyen con los materiales y con los montajes necesarios para realizar las activaciones. Es importante contar con un pull amplio para seleccionar de acuerdo con las necesidades del proyecto que se está realizando.

Finalmente, y como pasa en prácticamente toda acción de marketing, es necesario medir los resultados que se obtengan, para que, en futuras estrategias que se implementen se puedan tomas decisiones estratégicas de negocio que nos ayuden a mejorarlas.

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