Las estrategias de Promoción también consideran las Personal selling o Venta personal. Ésta hace referencia a una relación directa entre el promotor de ventas y el cliente que tiene la capacidad de efectuar compra.

Las ventas personales tienen la invaluable ventaja de ser la estrategia que permite forjar comunicación directa con el comprador. Es aquí donde mejor se desarrolla la fuerza de venta.

Para realizar una buena venta personal se requiere:

  • Una presentación de beneficios de gran impacto.
  • Asesoramiento asertivo de acuerdo con las necesidades del comprador potencial.
  • Empatía con el mercado y las necesidades inmediatas.
  • Total conocimiento del producto o servicio que se ofrece.

La venta personal tiene un mejor resultado en las siguientes situaciones:

  • Si se trata de un lanzamiento, pues se puede presentar al público y propiciar el contacto, así como el conocimiento real de lo que se vende.
  • Cuando el precio de venta está justificado por los beneficios que se perciben sólo en el trato face to face.
  • En caso de que para obtener un producto o servicio éste tenga que ser personalizado en el punto de venta.
  • Quizá en el sector alimenticio es donde más se recomienda la venta personal ya que se trata de productos que tienen un periodo de caducidad concreto.

Sin duda, la fuerza de venta es el condimento de toda estrategia de marketing. Sólo el promotor puede interactuar con el cliente y esto le permite detectar ciertas necesidades, así mismo, solucionarlas con el producto que su firma ofrece.

Para la Personal selling el promotor debe ser experto en emitir un mensaje verbal directo, su imagen tiene que apoyar dicho mensaje, los gestos, sus actitudes; todo para que el cliente prospecto reciba la información necesaria y no dude de su adquisición con la marca.

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