Uno de los males que más aquejan hoy en día a la población económicamente activa es el estrés laboral.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como una enfermedad en la cual el un individuo reacciona de manera desfavorable ante exigencias y presiones laborales que no se ajustan a sus conocimientos y capacidades, o bien que no pueden ser resultas ante una carencia de recursos o condiciones óptimas de trabajo, el cual suele agravarse cuando existe un ambiente negativo, un mal trato por parte de jefes y colaboradores, horarios no flexibles, falta de crecimiento, entre otros factores.

A pesar de que México, a nivel mundial, es de las naciones donde se trabaja más tiempo, esto no corresponde con su nivel de productividad, pues dentro de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México es el que menos productividad registra.

Esta misma organización reveló en días recientes que 43 por ciento de los mexicanos padecen estrés laboral, esto motivado en gran medida por largas jornadas de trabajo, sin que necesariamente sean productivas.

Por otro lado, el desarrollo de trastornos emocionales, físicos y psicosomáticos, está vinculado con malas condiciones en las que la gente labora, según señala Erika Villavicencio-Ayub, coordinadora e investigadora de psicología organizacional de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Efectos adversos

Uno de los padecimientos que se han hecho cada vez más presente por estrés laboral es el síndrome de burnout, el cual se trata de una fatiga constante y crónica en el empleado.

Puedes leer: Síndrome de burn out ya es reconocido como enfermedad por la OMS.

Adicional a esto hay otras afectaciones que derivan de este tipo de estrés, como los señalados por la OMS:

  • Angustia e irritabilidad casi todo el día.
  • Se disminuye el nivel de concentración y es casi imposible relajarse.
  • Se presentan dificultades para pensar con lógica y tomar decisiones.
  • Se disfruta menos el trabajo.
  • Sensación constante de cansancio y depresión.
  • Manifestación de problemas para dormir.
  • Malestares físicos como cardiopatías, trastornos digestivos y musculares, así como dolor de cabeza.

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5 efectos negativos a la salud que genera el estrés laboral

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