La publicidad exterior, también conocida como OOH, es una de las herramientas de promoción más útiles con las que se cuenta en el marketing BTL. Con exposición las 24 horas de día, son capaces de transmitir un mensaje al público de modo sencillo y claro. Sin duda alguna, uno de estos materiales, si está bien hecho, puede tener un gran impacto y se nota; sin embargo, cuando cuando está mal hecho o tiene algún error, se nota mucho más. Precisamente en las siguientes líneas mencionaremos algunos de los detalles más recurrentes que encontramos en la publicidad exterior y dejaremos al final una galería de imágenes, la cual también contiene algunos ejemplos de publicidad de tránsito.

Cuando de trabaja con OOH y con publicidad de tránsito hay que tener un cuidado muy especial con la ubicación que se escoge para colocar el anuncio. Más allá de encontrar algún lugar vacante o barato, es importante analizar la zona y los materiales publicitarios que hay cerca, para evitar se mal interprete con otra que haya en la región.

Es importante también poner especial atención en la colocación del anuncio, particularmente en la publicidad de tránsito, puesto que muchos de los vehículos donde se ponen tienen partes móviles, como ventanas o puertas, de tal modo que cuando se mueve, puede provocar que el significado tanto de la palabra como el de la imagen cambie radicalmente. En algunos casos, el resultado puede ser gracioso, pero en otros puede ser completamente opuesto a lo que se quería dar a entender.

Contar con personal capacitado que sepa colocar anuncios y con supervisores que revisen que el material esté bien puesto es una necesidad, no sólo para las marcas anunciantes, sino para las agencias que desarrollan, diseñan y montan estos materiales.

Como hemos mencionado, aunque un anuncio puesto con descuido puede ser gracioso, también puede llegar a perjudicar la imagen que tiene una marca con los clientes. Por este motivo es importante realizar un buen trabajo desde el comienzo.