¿Te has preguntado cómo te ven los demás?
Muchas veces hemos hablado de la imagen en general y de la importancia de cubrir todos los aspectos que pueden comunicar lo que queremos y cómo lo queremos. Pero también existen acciones o elementos que no necesariamente cubrimos y que también forman parte de nuestro ecosistema de comunicación, como el lenguaje no verbal.
En estos días llenos de información, y tan visuales, no es necesario hablar mucho para dar una referencia de nosotros y de lo que somos. Pensándolo un poco, todo esto es más profundo de lo que parece, gestos, expresiones corporales hasta como vestimos, es la forma de como los demás pueden generar impresiones de nosotros. Y que puede ser altamente negativa, si nosotros no lo consideramos.
“La comunicación no verbal”, esa comunicación que parece no importar, siempre está ahí, latente sin que pensemos mucho en ella, y que de muchas formas trabaja de manera positiva o negativa para nosotros.
Últimamente he escuchado en muchos espacios y foros, que, por ejemplo, el atuendo no es importante. Que la libertad de expresión es importante y que inclusive son nuevas formas de adaptarse a los valores de las personas. Sin embargo, esto no es así, con más frecuencia se habla de vestir y desarrollar un comportamiento adhoc con propiedad al momento o evento que vives. Lo importante de todo esto es reconocer que todo comunica, desde nuestras posturas, hasta de como vestimos y nos expresamos de los demás.
Es cierto que los resultados hablan por sí mismo, pero hay una gran diferencia entre la persona que sabemos que “no va a fallar porque es un robotito” y se queda en ese “lugar” eternamente, hasta la persona que puede volverse “mi mano derecha” por “como es y me representa”, desde sus objetivos alcanzados hasta como se expresa, se viste, etc. Y en todo esto, hay una gran distancia, que se acorta con cuidar toda tu imagen, so solamente tus resultados, sino como los presentas y los representas.
Cuando hablamos de ventas y presentaciones, la imagen integral es lo que cuenta, un ejemplo puede ser, que pienses a quien le dejarías que cuidara a tu ser más querido, sobre todo, cuando no conoces a las personas, ¿cómo tomas la decisión? Difícil, ¿verdad?, pensando en los negocios ¿no pasará igual? Cómo sabes que una persona es confiable y puedes dejarle todo tu presupuesto para tu ¿compañía o marca?
Por lo cual, en esta reflexión, te quiero dejar puntos básicos que debes considerar para saber que tanto estas construyendo tu imagen ante los demás, inclusive con las personas que no tienes relación pero que están de una u otra forma en tu entorno laboral y personal.
No olvidemos que una persona al querer vender, empatizar, relacionarse, incluso conquistar de alguna manera debe cuidar lo siguiente:
- ¿Cómo me ven los demás? Se honesto, pregunta a los demás, tomate fotos y videos, observa y compárate con la persona que más admiras, y aunque no sea en ese momento las realidades parecidas, esto último es un buen camino para crear tus objetivos de “cómo quieres que te vean”.
- ¿Qué tal tus gestos y posturas físicas? Como te preparas en una junta, que movimientos y posturas elijes en una cita o una presentación, como gesticulas, como mueves tus brazos, si rechazas o empatizas, todo depende de tu posición de tu cuerpo lo que quiera confirmar con o sin tus palabras.
- ¿Tu mirada es la que te ayuda? El contacto visual es muy importante, si ves a los ojos conectas con los demás si evitas la mirada, ocultas algo, si tu mirada es fija posiblemente estes pensando en otra cosa y no poniendo atención. ¿conectas con los demás, desafías, o muestras interés?, una mirada dice más que mil palabras, si no es así, checa a los enamorados.
- ¿Qué tal tus expresiones faciales? Tus gestos son la forma de comunicar de muchas maneras. Una risa puede determinar complicidad, empatía o burla. Inclusive tus expresiones pueden provocar desapego, desinterés o todo lo contrario con muecas y otros gestos. Levantar las cejas, y otros gestos hacen ver que tanta atención estas tomado de una conversación.
- ¿Qué tal tu tono de voz? Esto puede decir mucho de como las personas te ven, tu tono, puede ser agresivo, pasivo-agresivo, rápido o lento, lineal, etc. La atenuación y acentuar puede dar un mensaje de inseguridad total o lo opuesto, según utilices la palabra y enfatices ciertas palabras o frases en tu conversación.
- ¿Qué movimientos haces con tu cuerpo? En especial los brazos y manos al hablar o responder, cada movimiento puede interpretarse de muchas formas, y acentuar lo que tu conversación hace. Por lo tanto, usar tus manos para dar tranquilidad no siempre es lo que hacemos y generamos desconcierto en nuestro receptor. Por otro lado, presentas de ¿pie o sentado?, ¿le das la importancia al proyecto del cliente? Todo comunica.
- ¿Te vistes para la ocasión? Este es un punto muy álgido en esta columna, sobre todo, donde las nuevas generaciones abanderan la libertad total de vestir. El problema es que en este mundo en donde convergen varias generaciones, la empatía e inteligencia, debe predominar, y es entender los foros o espacios donde estaremos y como tomamos ventaja de los demás con este pensamiento.
- ¿Qué tanto cuidas tu espacio? Me refiero a la distancia de comunicarse con los demás, donde no rompemos un “espacio vital” de los demás y seguimos empatizando.
- ¿Sonríes constantemente? En lo personal, este es un punto que más me gusta, ya que posiblemente para los expertos en comunicación no verbal no está tipificado, pero sigo pensando que la llave a la empatía es una sonrisa que trasmite “te entiendo” y “sé cómo ayudarte”, la confianza se trasmite, no se escribe solamente.
Finalmente, la comunicación no verbal es predominante en este mundo de la percepción y de cómo queremos trasmitir una imagen de nosotros, o de los demás.
No basta con lo que decimos o hacemos, sino como complementamos esto y lo llevamos a la coherencia de muchas formas.
Reconozcamos que en el mundo tan visual en el que vivimos, todo comunica, desde un atuendo que se ve exagerado hasta un comportamiento que no embona en una situación especial.
Cuidemos cada momento de nuestra vida, y esto no solo en el ámbito laboral, sino social; sigue siendo vigente la frase “como te ven te tratan” y ahora se podría agregar: “Como te ven te tratan y te identifican”, por lo tanto, es importante hacer una reflexión de cómo podemos vernos ante los demás. Hacer una profunda reflexión a donde queremos llegar y como queremos que nos identifiquen y hablen de nosotros.
Al final de todo, la pregunta que siempre te hago es, y tú, ¿cómo construyes tu imagen?











