El 21 de enero de 2017 será el día cuando Donald Trump tome cargo de Presidente de los Estados Unidos de Norte América, ante este escenario inminente, muchas empresas y países se han pronunciado al respecto.

Por ejemplo en México el pueblo de San Miguel de Allende había declarado meses antes que Donald Trump era persona no grata en su comunidad, luego los políticos que hablaron dijeron que el político republicano siempre si será bien recibido en San Miguel.

 Tratado comercial con el Pacífico (TPP)

Antes de este pequeño escenario, Trump había hecho algunas declaraciones al respecto sobre los tratados comerciales que tiene Estados Unidos a nivel mundial, uno de ellos el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) y el otro tratado comercial con el Pacífico (TPP).

Sobre éste último tratado, el presidente electo habló recientemente sobre los primeros 100 días de mandato que iniciará en enero, y dijo que no habrá más tratado sobre las negociaciones que hizo Barack Obama (refiriéndose al tratado comercial con el Pacífico).

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Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN)

Como segundo punto, es el tratado de libre comercio con México (TLCAN), un acuerdo que impulsó el presidente de México en 1994 y hasta la fecha no es muy claro en cuanto al beneficio que traído para México, y parece que para Estados Unidos tampoco está muy claro.

Hace tiempo, el magnate calificó este acuerdo bilateral como el “peor tratado de la historia” y dijo que ha sido la causa de que los ciudadanos del norte ganen menos dinero y de que millones de empleos en la industria manufacturera se hayan perdido desde que entró en vigor en 1994.

Inversión

El tema de la inversión de compañías estadounidenses en México le ha pesado mucho al presidente electo, de hecho fue un tema de campaña el hablar sobre dónde se colocará la inversión de las empresas gringas en otros países (sobre todo México),

De acuerdo con información de algunos medios, Trump sostuvo hace pocos días una plática con Bill Ford, quien supuestamente le dijo que la planta de Lincoln en Kentucky no se moverá a México y ésta seguirá en suelo estadounidense para trabajar de cerca con el gobierno.

Además de los autos, seguramente hay otras industrias que el magnate condicionará para que no vengan a suelo azteca y pongan mejor su inversión en Estados Unidos, lo cual se me hace una barbaridad, primero porque la mano de obra en México es barata (otra barbaridad) y luego porque el gobierno no debe influir en las desiciones de las marcas para decidir qué hacer con su inversión, fábricas o tiendas.

Deportación masiva

Este el tema central del republicano reciente electo, incluso es uno de las acciones que Trump realizará una vez que esté en el poder. De hecho hace unas semanas el candidato habló de una deportación masiva de más de 3 millones de indocumentados, lo cual sugiere una locura si tratara de hacer una casería masiva.

La deportación de in documentados ha puesto a pensar mucho a los dreamers, hijos de padres migrantes que cursan un sueño en Estados Unidos pero que muchos de esos jóvenes sigue con trámites para obtener la ciudadania, de igual forma sus padres.

marchas, Estado Unidos

Visados y restricciones

Sobre inmigración, el presidente electo también se comprometió a “investigar todas las violaciones de los programas de visados que socavan al trabajador estadounidense”. Sin embargo, no está claro si habrá problemas para los ciudadanos mexicanos que quieran visitar el país del norte. 

Fotos: Bigstockphoto

 

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