Netflix estrena el 3 de octubre de 2025 Monstruo: La historia de Ed Gein, la tercera entrega de la antología Monstruo, creada por Ian Brennan y Ryan Murphy. En esta temporada, el actor Charlie Hunnam interpreta al famoso Ed Gein, apodado el “Carnicero de Plainfield”, mientras Laurie Metcalf da vida a su madre, Augusta.
Ed Gein, su infancia
Edward Theodore Gein nació el 27 de agosto de 1906 en La Crosse, Wisconsin, gobernado por autoritarismo religioso y un hogar extremadamente cerrado. Su madre, Augusta, ejercía un control rígido y moralista sobre él y su hermano Henry, inculcándoles miedo al pecado, especialmente hacia las mujeres.
Un deterioro de su salud mental
Cuando su hermano murió y luego su madre (en los años posteriores), Gein quedó completamente aislado en la granja familiar, lo que coincidió con un deterioro progresivo de su salud mental. A partir de ese momento comenzaron sus actos macabros: profanación de tumbas, robo de cadáveres y la manufactura de objetos con restos humanos, incluida piel, huesos y órganos.
Ed Gein, sus crímenes estremecieron a Estados Unidos
Aunque solo se le comprobaron dos asesinatos —Mary Hogan en 1954 y Bernice Worden en 1957—, la magnitud y naturaleza de sus crímenes estremecieron a Estados Unidos. El hallazgo de objetos hechos con restos humanos convertidos en utensilios domésticos, máscaras, prendas de ropa hechas con cadávares y rostros, eran parte de su perturbadora realidad.
Gein fue arrestado oficialmente el 16 de noviembre de 1957, tras una investigación que descubrió los crímenes y profanaciones. En su juicio fue declarado legalmente insano, pues padecía esquizofrenia. Pasó el resto de sus días en instituciones psiquiátricas, hasta su muerte en 1984.
A ver su historia en Netflix
La figura de Ed Gein ha trascendido la historia criminal para convertirse en un arquetipo del horror psicológico. Sus actos inspiraron personajes como Norman Bates (Psicosis), Leatherface (La masacre de Texas) y Buffalo Bill (El silencio de los inocentes), fijando estándares del género slasher.












