Aunque las marcas se esmeran por poner en marcha campañas que estén en la mira de el mayor público posible, las recomendaciones de un cliente satisfecho no tienen comparación.

El “buzz marketing” es una estrategia que se desarrolla sólo con el cumplimiento de las promesas de publicidad.

¿Qué se requiere para el Buzz marketing?

El famoso “de boca en boca” tiene tres fundamentos y cada uno depende, en gran medida del otro:

  1. La recomendación de un usuario o cliente.
  2. Conversación entre consumidores directos.
  3. Confianza en la calidad de la marca.

A su vez, depende de otro conceptos como la evangelización, la viralidad, el trabajo de customer experience y demás.

Esta técnica de marketing viral, busca desencadenar la conversación entre la gente para que se propague una marca o algún producto en concreto.

Así, se requiere hacer el lanzamiento entre consumidores preseleccionados. Éstos tienen que tener el poder de la difusión y la confianza de más consumidores para llevar su experiencia a otras personas. De este modo, no sólo se trata de difusores sino que son líderes de opinión.

Así se cuenta con el respaldo de consumidores reales que tienen la experiencia del producto y potencian la distribución del mensaje.

Una alternativa de esta herramienta es la propagación de un video viral que después puede contar con el respaldo de la marca.

Lo primordial es que se hable en torno a una marca o producto. Esto como método para crear vínculos. Este “zumbido” se preocupa por traer movimiento en el panal, es decir, en el nicho de mercado que recibe a la marca o producto.

El buzz marketing funciona porque puede influir en los consumidores potenciales a la hora de la compra. En especial resulta exitoso en el caso de la introducción de nuevos productos en el mercado.