Pareciera que en marketing la innovación es como la zanahoria perseguida por el conejo, y de tanto que quiere alcanzarse, el término se ha vuelto un tanto trillado.

En entrevista, Adriana Rius, gerente de Comunicación y Branding para 3M México, dijo que la innovación ha empezado a ser un “commodity” no nada más en términos conceptuales sino en procesos. “Hay que entender cómo lo nuevo se tiene que llevar al mercado para verdaderamente llamarse innovación”.

En otras palabras, las marcas deben dejar de perseguir a la zanahoria y en lugar de ello, pensar de qué manera cierto producto llevará un beneficio puntual a las personas. 

“Si tú dejas la parte de la innovación en el marco conceptual, pero tu producto o servicio no está llegando al mercado entonces estás haciendo algo comoditizado”, advirtió la vocera.

En el estudio Retail Marketing, elaborado por el Departamento de Investigación de InformaBTL, se reveló que el 68.6% de los consumidores compraría un producto sólo por el empaque; otro 67% está dispuesto a pagar más por el mismo producto, toda vez que el package sea mucho más creativo; y finalmente un 60% adicional también pagaría más si el producto es orgánico.

Para poder hablar de innovación primero es necesario saber qué es lo que quiere y necesita el consumidor, pues con base en insights es como se pueden desarrollar las propuestas.

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