Mujeres: el equilibrio entre la educación en casa y el home office durante la pandemia

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No es nada nuevo que muchas mujeres, que también son madres de familia, se encuentren en la encrucijada de encontrar el equilibrio entre lo laboral, la crianza y la vida personal; pero con la pandemia es algo que se ha acentuado aún más, convirtiéndose en un problema más difícil de solucionar.

Con los niños en casa y el trabajo remoto, muchas mamás han tenido que reorganizar sus rutinas y tiempos, lo cual es casi como tomar un doble turno laboral.

Sharyl Sandberg, Directora de Operaciones de Facebook, señala en un artículo para Fortune, que las mujeres ahora trabajan 71 horas más a la semana entre el home office y las responsabilidades de casa, así como en la enseñanza y entretenimiento de los niños, creando el doble de agotamiento para las mujeres versus una “situación normal”, así como niveles de ansiedad más elevados.

Si bien es cierto que un porcentaje de las nuevas tareas y responsabilidades, que vinieron con la pandemia están divididas entre hombres y mujeres, esta división aún no es no tan equilibrada.

Una encuesta del New York Times, señala que son las mamás en su mayoría, quienes se encargan de la enseñanza de los niños en casa, mientras que el 58% de los hombres y el 27% de las mujeres afirman que las tareas domésticas sí están repartidas por igual entre las parejas. Sin embargo, para las madres solteras esto solo ha significado un aumento de carga de trabajo, y ha sido más difícil evitar el burnout.

Además de la carga de trabajo, también está presente el estrés y la presión provocados por el despido laboral por parte del cónyuge o de la mujer misma, que también se convierte en un factor importante y que acentúa la dificultad por encontrar el equilibrio.

Con la pandemia se ha vuelto más visible la carga de trabajo que recae en las mujeres, a pesar de que hay más hombres apoyando en las tareas del hogar y en la crianza de los hijos.

Una de las formas en que podemos empujar la balanza hacia el punto medio es en llegar a acuerdos que equilibren el trabajo en el hogar, así como buscar el apoyo de nuestros empleadores para que provean a sus colaboradores herramientas que eviten el agotamiento y la ansiedad.

Yo les recomiendo también que piensen en ustedes mismos y se hagan espacio entre todas las actividades del día a día, para meditar 10 minutos, hacer ejercicio o realizar algo que los recargue de energía y los haga sentir mejor, tanto mujeres como hombres. Lo que estamos viviendo es una situación extraordinaria, donde el apoyo y la colaboración serán lo que nos haga superarla de la mejor manera.

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