Motivación en el trabajo: piedra angular de la eficiencia

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Cuando queremos emprender algo en la vida, por ejemplo: un negocio, una propuesta de noviazgo/matrimonio o un viaje, siempre habrá algo que nos impulse a hacerlo; eso que nos incita se llama motivación.

Aunque es difícil tener una definición precisa, la podemos entender como las fuerzas que actúan sobre una persona y que dirigen su conducta así como la persistencia en que ese comportamiento particular perdura en el individuo.

Todos en algún momento perdemos esa chispa que nos incita a hacer las cosas con excelencia, con ánimo. Hablando en el ámbito laboral, la desmotivación no es exclusiva de los operarios, la alta gerencia puede caer en ello; esto pasa porque la motivación no siempre está ligada con cuánto dinero gana una persona, pero eso lo veremos más adelante.

Tarde o temprano a todos se nos baja el ánimo, dejamos de hacer nuestras actividades con la misma energía de antes y en ocasiones quizá hasta dejamos de cumplir con nuestras responsabilidades porque esa chispa de la motivación se ha ido.

Siglo XXI, época de mucho trabajo… que nadie quiere

Para nadie es secreto que la competencia laboral es cada vez más apretada. Una buena cantidad de empresas exigen tener preparación académica para formar parte de sus filas, lo cual es una excelente idea si tan sólo fuera acompañada de atractivos salarios y prestaciones, así como crecimiento profesional/personal.

Vivimos una temporada que parece un mal chiste, se oferta mucho trabajo por todos lados: paraderos de camiones, postes de luz, plazas públicas, redes sociales, etc., pero también es una temporada con las condiciones laborales más deplorables y raquíticas que se han visto en años: salarios bajos, horarios nefastos, poco o nulo interés en el bienestar del personal y un sinfín de aspectos negativos que la gente no está dispuesta a tolerar.

Actualmente retener a las personas en su trabajo es un verdadero reto, parece imposible formar empleados que se sientan cómodos, satisfechos y compatibles con una organización… aspectos íntimamente ligados con la motivación.

¿Qué es lo que están buscando actualmente las nuevas generaciones en un trabajo?

  • Jefes justos.
  • Creer en la compañía: en tener compatibilidad en valores y formas de trabajar.
  • Seguridad en el lugar de trabajo (prestaciones).
  • Trabajo significativo.
  • Oportunidades de capacitación y aprendizaje.
  • Flexibilidad en el horario de trabajo.
  • Retroalimentación constructiva.
  • Sistemas de recompensas oportunos y justos.

El error más grande: creer que todos somos iguales

Un aumento de salario o recibir bonos claro que motiva; no obstante, el dinero no lo es todo en la vida. La motivación surge a raíz de las necesidades; éstas son deficiencias o carencias de algo valioso que las personas experimentamos en un momento particular de nuestra vida, pueden ser fisiológicas, por ejemplo: alimentarnos; psicológicas, como el autoestima; o sociológicas, como tener amigos. Las necesidades son detonadoras de cambios en la conducta.

Para saber cómo motivar a alguien es necesario tomar en cuenta factores como: su capacidad intelectual, su capacidad para manejar las emociones, las aspiraciones que tiene en su vida profesional y personal, su edad, nivel de escolaridad, antecedentes familiares, etc.

Ni todos tenemos las mismas necesidades, ni todos tenemos la misma escolaridad, tampoco todos tenemos las mismas aspiraciones en la vida, ergo, es imposible motivar a todos de la misma manera (que generalmente el dinero es el método más usado).

Intentos absurdos de motivar

¿Alguna ocasión has visto como algunas empresas tienen sus canchas de futbol u otras cuentan con gimnasio o incluso alberca? Podríamos pensar “¡wow, cómo los consienten!”; sin embargo, hablando con algunos trabajadores de diferentes sociedades, es rarísimo que usen esas instalaciones ya que no tienen tiempo.

El chiste se cuenta solo: tienen áreas de dispersión que pueden servir para motivarlos y den lo mejor de sí en la chamba, pero no se modifican los horarios, ni se implementan programas para que los trabajadores usen esos espacios… ¡Tremenda contradicción!

La regamos si no estamos motivados

Sin motivación poco a poco nos hacemos como zombies, nos desempeñamos en nuestras actividades sin ánimo. Basta no atender los detalles a tu trabajo para cometer errores que pueden salir caros, por ejemplo: elaborar mal un reporte, equivocarte en algún pago, no cobrar de forma correcta, permitir robos, proporcionar información errónea y la lista podría seguir…

Cuando han sido satisfechas esas necesidades que consideramos valiosas estamos en un estado óptimo para entregar el 110% de nuestras capacidades, generando creatividad y eficiencia en las tareas. Alguna idea brillante puede salir para mejorar los procesos, conseguir nuevos clientes, ofertar un nuevo producto/servicio, reducir costos, mejorar el ambiente laboral y un sinnúmero de mejoras a la organización.

Además, existe mayor compromiso con la organización; se genera el vínculo “tú empresa, cuidas de mí, y yo cuido del negocio”. Motivar es tratar a los empleados como personas entendiendo sus necesidades y no verlos como robots que tienen que desvivirse porque “para eso se les paga”.

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