Las marcas no necesitan hablar más, necesitan escuchar mejor

Fabiana Porta, Vicepresidenta Adjunta y Directora General de Pospago y Marca en ATT México
Por Fabiana Porta, Vicepresidenta Adjunta y Directora General de Pospago y Marca en AT&T México.

Vivimos en un loop donde las marcas creen que la solución a todo es “decir más”, “publicar más”, “salir más”. Como si con más volumen llegara más conexión. Como si gritar más fuerte en un cuarto lleno fuera sinónimo de que alguien te va a poner atención. Spoiler: no lo es.

Tal vez sea momento de empezar a escuchar en serio, y no me refiero al social listening de dashboards o a ver los comentarios en TikTok como si fueran encuestas. Me refiero a una escucha real, profunda, con intención. Porque lo que las estrategias necesitan hoy no es un megáfono más potente, sino un radar más afinado.

En un día promedio, una persona está expuesta a miles de impactos publicitarios, entre redes, display, OOH, email marketing y demás formas de alcance. Pero ¿cuántos de esos mensajes realmente se quedan? ¿Cuántos son percibidos como útiles o deseados por la audiencia? Muy pocos.

Lo que sí se queda es la percepción de que las compañías están siempre hablando de ellas mismas. En inglés suena más duro, pero más claro: brand narcissism. Es ese ciclo donde una marca habla, publica, celebra, se autopremia, se autocita… y se pregunta por qué no logra engagement.

Una empresa no puede ser relevante si no es receptiva. Y para ser receptiva hay que entrenar un músculo: el de la humildad. Escuchar bien implica aceptar que la audiencia no gira alrededor de ti, sino que tú tienes que girar alrededor de sus necesidades, tensiones y aspiraciones. Es dejar de hacer campañas con base en lo que yo quiero decir y empezar a construir desde lo que la gente realmente necesita escuchar.

Esto cambia la lógica: ya no se trata solo de push, sino de pull. Ya no se trata de interrumpir, sino de integrarte. No basta con tener un software de escucha social o análisis de sentimiento. Eso es solo una parte pequeña del trabajo. Lo importante es cómo se interpreta lo que se escucha. De nada sirve tener datos si no se convierten en insights.

Lo que hoy diferencia a las marcas que conectan de las que solo emiten es su capacidad de leer entre líneas. Y eso no se mide solo en views, shares o CTR. Se mide en la capacidad de que tus productos, tus mensajes, tu postura se vuelva parte de la cultura, no solo del presupuesto de medios.

Porque al final, quienes entienden que la comunicación no es un monólogo sino un diálogo, terminan construyendo relaciones, no solo audiencias. Escuchar mejor es un acto de disrupción en un ecosistema que premia el protagonismo. Es un statement: “no voy a decir más, voy a entender mejor”.  Y eso —paradójicamente— es lo que más necesitamos escuchar de un negocio hoy.

 

 

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