Vivimos en un mundo digital. Nuestro teléfono es nuestro segundo cerebro. Facebook es la plaza donde vemos a nuestros amigos y escuchamos los últimos chismes.
Como mercadólogos nos obsesionamos por las ultimas tĆ”cticas de publicidad en lĆnea, las nuevas formas de usar nuestro blog, y como afinar nuestro SEO para mantenernos en los primeros resultados de Google.
Pero no debemos olvidarnos que tratamos con personas. La psicologĆa de los seres humanos no ha cambiado en miles de aƱos. Deseamos lo mismo: amor, seguridad, alimento, sexo. Tenemos los mismos miedos: de perder nuestra libertad, de lo desconocido, del dolor, de la soledad.
Los que trabajamos en mercadotecnia digital debemos recordar que tenemos apelar a la psicologĆa humana bĆ”sica.
La AuditorĆa del Cerebro
Un mercadólogo nos estÔ ayudando con su arquitectura de la persuasión que podemos usar en nuestra publicidad, nuestros blogs, y nuestras redes sociales.
El Nuevo ZelandĆ©s de origen HindĆŗ, Sean DāSouza, publicó hace varios aƱos atrĆ”s un libro digital llamado, āThe Brain Auditā (La AuditorĆa del Cerebro), una guĆa valiosa que nos ayuda a crear contenido persuasivo.
En su eBook, DāSouza dice que podemos pensar en el cerebro como la cinta transportadora de un aeropuerto que nos trae las maletas despuĆ©s de un vuelo. Cuando estamos contemplando adquirir un producto o un servicio, no tomaremos ninguna decisión sin que todas nuestras maletas se hayan bajado de la cinta.
DāSouza dice que tenemos 7 maletas, y cada una de esas maletas se deben bajar. Si queda uno dĆ”ndose vueltas en la cinta, no vamos a tomar una decisión.
Tu misión como mercadólogo es ayudarle a tu cliente a bajar cada una de esas 7 maletas.
Las 7 Maletas de la Persuasión
1. El Problema
La primera āmaletaā que debemos bajarle a nuestro cliente es identificar su problema o necesidad. Tus clientes no compran el producto que tu vendes, sino compran algo que les resuelve su problema. Si identificas ese problema, tus prospectos te van a prestar atención.
2. La Solución
Acabo de decir que tu cliente no compra un producto, sino una solución a su problema. Debes buscar como resolver problema de tus clientes a través de tu producto. Aquà puedes hacer mención de tu producto solamente cuando lo presentas como algo que les puede conseguir el amor de su vida, que lo puede ayudar a bajar de peso, o que lo puede ayudar a generar utilidades.
3. Tu Cliente Meta
ĀæPero a quiĆ©n le hablas? ĀæDe quiĆ©n es ese problema que quieres resolver? SĆ© muy especĆfico en tu target usando el lenguaje que entiende. Si tus clientes no se identifican en tu blog, anuncio o video de Facebook, no te van a prestar atención. DāSouza dice que la mejor forma de hacer eso es pensar en UNA persona que representa tu mercado meta. Usa un tono conversacional, como si le estuvieras contando una historia a tu mejor amiga en un restaurante.
El Disparador
En esta sección tomamos un pequeƱo desvĆo de la numeración lógica para introducir āEl Disparadorā. El Disparador es la herramienta que puedes usar para que tu mensaje sea visto entre los miles de mensajes que nos llegan cada dĆa. Este mensaje dispara en nuestros cerebros una necesidad de dejar todo en ese momento y ver el mensaje.
Veamos el ejemplo de la oferta de unas clases de yoga:
Producto: Clases de yoga
Cliente meta: MamƔs nuevas
Problema: āPerdĆ mi figura pre-bebĆ©!ā
Solución: Te ayudamos a recuperar tu figura pre-bebé
Disparador: Ayudamos a las mamƔs nuevas a recuperar su figura pre-bebƩ
Cuando una mamĆ” nueva estĆ” en su lĆnea de tiempo de Facebook y le aparece un post que dice āMamĆ” nueva: Āæquieres aprender óomo recuperar tu figura pre-bebĆ©?ā, inmediatamente van a oprimir el botón de āplayā en el video para ver cómo recuperar su figura esbelta.
4. Las Objeciones
En cualquier venta, sea de un producto, un servicio, o incluso una idea, tus prospectos van a tener objeciones. Pero las objeciones no son un ānoā a tu oferta, son obstĆ”culos. Nada mĆ”s tienes que resolver esos obstĆ”culos a tus prospectos. Y si tus prospectos NO tienen objeciones, entonces no les interesa tu oferta. En tu copy, artĆculo, post o video, contesta las objeciones mĆ”s comunes que pueden tener tus prospectos. Aunque una objeción no es un ānoā, no van a tomar una decisión positiva si no quitas cada obstĆ”culo.
5. Testimoniales
Tus prospectos no quieren ser los Ćŗnicos en aprovecharse de tu oferta. Cuando contemplan comprar lo que ofreces, se preguntan, āĀæQuiĆ©n mĆ”s estĆ” usando este producto?ā Eso te lo resuelve los testimoniales, o en muchos casos (como por ejemplo productos de alto valor) los casos de Ć©xito. Pero deben ser creĆbles, con algo de personalidad. Los testimoniales que pintan todo color de rosa no venden porque parecen fingidos.
6. La GarantĆa
Tus clientes no quieren tomar una decisión equivocada, y por eso debes ayudarle a disminuir su riesgo, y una garantĆa puede ser la solución, pero ĀæquĆ© tipo de garantĆa le das? Si gastan mucho dinero en un curso en lĆnea y no funciona el curso, Āæle vas a reembolsar el 100% de su colegiatura? La garantĆa es especialmente importante para los productos o servicios desconocidos, porque tus prospectos todavĆa no conocen tu reputación, y no tienen amigos o conocidos a quiĆ©n preguntarle si tu producto es bueno o no.
7. La Singularidad
Finalmente, debes tener un diferenciador. ĀæPor quĆ© te deben seleccionar a ti en vez de tus miles de competidores en el mercado? Dale a tu cliente meta una razón para escogerte, una diferenciación orientado especĆficamente a las necesidades de tu target.
Sean DāSouza es toda una personalidad, y es muy persuasivo. En su libro “The Brain Audit” nos enseƱa que la arquitectura de la persuasión es sencilla y funciona ayer, hoy y en el futuro. Realmente no hemos cambiado como seres humanos, sea que vivimos con nuestros telĆ©fonos en la mano, o vivimos en una isla abandonada.












