La televisión como castigo

Rafael Soto -Columnista de InformaBTL
La semana pasada sonaba fuerte la noticia de que los niños veían a la televisión como un castigo. Acostumbrados al absoluto control que tienen sobre el contenido que consumen en un iPad, es obvia la elección.

La semana pasada sonaba fuerte la noticia de que los niños veían a la televisión como un castigo. Acostumbrados al absoluto control que tienen sobre el contenido que consumen en un iPad, es obvia la elección.

MƔs columnas de Rafael Soto:
Quejas en Redes Sociales: una oportunidad para deleitar
Hackvertising: Guerrilla Marketing para Social Media
Adblock en 2015: Causas y consecuencias
5 cosas que debes saber sobre e-mail marketing

Esto me ha puesto a pensar.

tv_como_castigo

Hace 10 años, cuando estaba en la universidad, abandoné por completo la televisión. Las pocas ocasiones en las que extrañé la TV era para ver eventos en vivo; todo lo demÔs lo consumía en mi PC. Estaba seguro que la TV no sobreviviría mucho tiempo.

En los últimos años hemos visto resurgir a la televisión; series como Breaking Bad, House of Cards y Game of Thrones han sido parte de lo que se ha denominado la época dorada de la televisión. La denominada pantalla chica ha comenzado a competir directamente con el cine con base a storytelling y producciones de alta calidad. La TV ha encontrado de nuevo su encanto y ha aprendido varios trucos nuevos en el camino: el Video-On-Demand en donde Netflix es el rival a vencer, HBO teniendo capítulos de estreno al mismo tiempo a nivel global e incluso raros experimentos como House of Cards lanzando la temporada completa desde el día uno son claras muestras de que la TV no ha muerto.

Un caso aparte son los niños; la televisión nunca ha sido parte de su vida, no siguen series con narrativas complejas, no ven deportes en vivo. La TV sí es un medio ajeno para ellos. Google ha comprendido esto y a principios de año presentó YouTube Kids, quitÔndole otra preocupación a los papÔs: el contenido no apto para niños que hay en la plataforma.

Estos niƱos tendrƔn que crecer, sus gustos madurarƔn y buscarƔn otras fuentes de contenido que les ofrezcan mƔs valor por su tiempo, mientras YouTube se satura de vloggers queriendo ser el siguiente PewDiePie.

Nuestro reto como mercadólogos es entender estos cambios y planear cómo vamos a hablarle a las audiencias del futuro. SerÔ un reto muy interesante.