La energía que nos conecta con la Tierra y el Cosmos

Mariana Chávez Novelo, columnista en InformaBTL

El ser humano formó parte de sistemas mayores que lo influencian directamente. Así, el sol, la luna, los planetas del sistema solar, las estrellas y constelaciones enteras tienen influencia sobre nosotros. Científicamente se ha comprobado lo que la filosofía TAO ha afirmado hace 4 mil años que la actividad electromagnética de la tierra influye de forma directa en los campos energéticos humanos y que esta influencia es del origen de lo que se conoce como biorritmos o biociclos. Ejemplo de esta influencia se puede observar en los ciclos de sueño y vigila durante luna llena o erupciones solares, se ven afectados.

 

¿Sabías que la glándula pineal es necesaria para todas las funciones humanas?

Se ha descubierto que la glándula pineal es muy sensible a las leves oscilaciones del campo electromagnético de la tierra. La glándula pineal secreta melatonina y la serotonina, que tienen efecto en prácticamente todas las funciones humanas. Estas oscilaciones influyen directamente en las secreciones de la esencia vital. El sistema de control electromagnético del ser humano es sensible a las micro pulsaciones normales del campo de la tierra, este sistema regula las energías vitales de los órganos, percibe los daños ocurridos en la superficie y en el interior del cuerpo, activa las reacciones de reparación y curación, interviene en las secreciones necesarias de la glándula pineal y pituitaria, dirige al sistema inmunitario y actúa a través de una red invisible de canales energéticos y sus puntos vitales. Este sistema electromagnético puede ser regulado y equilibrado directamente por cada ser. Nuestro cuerpo es el diseño mas perfecto para el manejo de energía.

Nuestro campo electromagnético al interactuar con el campo magnético de la tierra recibe energía Yin, energía magnética de nuestro planeta que entra a nuestro cuerpo, esta energía penetra en nuestro campo energético a través de las plantas de los pies, el perineo, el ombligo, las palmas de las manos y las fosas nasales. La energía electromagnética de la tierra la que permite la conexión con la vida terrestre, es la energía que utiliza nuestra conciencia para integrar el cuerpo físico a nuestros cuerpos sutiles.

 

¿Qué hay de energía en nosotros?

Nuestro corazón y cerebro generan campos magnéticos y eléctricos que podemos medir con tecnología avanzada, como la magneto cardiografía o la magnetoencefalografía. Por ejemplo, el campo magnético del corazón es 5.000 veces más fuerte que el del cerebro, y se puede detectar a varios metros de distancia. Esto nos recuerda que somos, literalmente, seres de energía, el cuerpo emite señales electromagnéticas.

 

La Tierra, nuestro imán invisible

El campo magnético de la Tierra no solo orienta las brújulas; también interactúa con nuestros propios campos. El Dr. Kioyichi Nakagawa habló del síndrome de deficiencia magnética, sugiriendo que la falta de exposición a campos magnéticos naturales puede causar trastornos de salud.

Investigaciones del Instituto Heart Math muestran que el campo del corazón se sincroniza con el de la Tierra, afectando nuestra coherencia emocional y fisiológica. Además, transmite información emocional y fisiológica a través de su componente magnético.

 

Conclusión

Estamos rodeados de energía, desde el latido de nuestro corazón hasta las vibraciones de la Tierra y los planetas. Reconocer y respetar esa conexión nos da herramientas poderosas para cuidar nuestra salud mental, emocional y física. Así que la próxima vez que sientas el sol en tu piel o escuches el latido de tu corazón, recuerda: eres parte de un gran campo energético.

En mi experiencia, el equilibrio energético y mantener la mente enfocada en el presente, ayudan a armonizar el campo energético y reducir estrés, practicar meditación y mindfulness es un gran recurso para hacerlo.

¿Te gustaría saber más sobre cómo la energía influye en tu día a día?

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